
¿Quién dijo que los debates encendidos no existen en el golf? Está bien, esto no es un Madrid-Barça. Pero casi. Álvaro Quirós y Miguel Ángel Jiménez mantienen desde hace años una larga disputa. Larga e irreconciliable. No se alarmen. La cosa nunca pasa a mayores. Sólo se trata de debatir…
El asunto en cuestión se refiere a la preparación de los campos. Jiménez mantiene la teoría de que los pegadores largos tienen ventaja en cada torneo que juegan.
Quirós, sin embargo, no está de acuerdo. Se refiere al Real de Sevilla. “El campo está impecable, se juega siempre en unas condiciones inmejorables, el rough está duro, como debe ser, los greenes están bien y las calles… pues las calles estrechas a la altura de los 275 metros. Como siempre. Se estrecha en ese punto que es donde cae mi drive, como en todos los torneos. Así se perjudica al más largo, porque la calle a la altura de los 255 metros está normalmente mucho más anchas. Llevo sufriendo esto toda mi vida, salvo en Estados Unidos, donde son más uniformes”, explica Álvaro.
Quirós reconocía que la diatriba existe. Con más sentido del humor que otra cosa, el andaluz aseguraba que “siempre tengo está discusión con Miguel Ángel y nunca nos ponemos de acuerdo. Qué le voy a hacer si mido 1’90 y le pego fuerte…”. ¿Pero tanto como para llegar a las manos? “No hombre, no. Yo a las personas mayores las respeto”, señaló con una carcajada de oreja a oreja.
El tema está encima de la mesa y se admiten opiniones. El propio Quirós matizaba poco después que “también es cierto que después yo tengo un palo más corto”. El problema es tener un palo más corto en un rough como el del Real.
En lo que sí se ponen de acuerdo Jiménez y Quirós es en la dificultad del rough. Álvaro asegura que cuando la bola cae en la hierba alta, “lo único que puedes hacer es sacar el hierro 9 y echarla hacia delante”. Es más, para el rough alrededor de green, Quirós se ha traído el wedge de 60 grados, una novedad en su vida. “Nunca he utilizado ese palo, no me hago a él. Sólo lo he utilizado en mi vida en la semana del Masters de Augusta y esta semana”, señala.
Jiménez, por su parte, terminaba su vuelta de Pro-am asegurando que se iba al putting green a entrenar el rough. El palo se queda mucho porque el rough es denso y hay que hacerse a las sensaciones.
Gonzalo Fernández Castaño también daba su opinión sobre el rough. “Se han pasado un poquito con el rough, a mí personalmente el segundo corte de rough me parece demasiado exigente. Creo que ese corte de rough te tiene que hacer pensar más y creo que en este caso no ocurre eso”. Es decir, debes limitarte a sacarla a calle. «Pero no me malinterpretéis este es el campo más justo que jugamos durante el año, ya que si caes a tres metros de calle te penaliza y si caes a 25 metros también».


