Inicio Grandes Circuitos DP World Tour A Turquía hay que volver
La experiencia de viajar a un torneo del DP World Tour con Turkish Airlines

A Turquía hay que volver

Compartir
Los tees de salida del Turkish Airlines Open son de los mejores del año en el DP World Tour. © Ten Golf
Los tees de salida del Turkish Airlines Open son de los mejores del año en el DP World Tour. © Ten Golf

A Turquía hay que volver. Y no es que lo diga yo, que también, sino que lo dicen todos y cada uno de los profesionales que juegan el Turkish Airlines Open del DP World Tour, torneo que se celebró a principios de mayo en el National Golf Club de Belek y que coronó por primera vez a Mikael Lindberg, un jugador sueco en pleno crecimiento, pegador extraordinario, y que va a dar que hablar mucho en los próximos años.

Ángel Ayora pega su golpe de salida en el hoyo 18 del Turkish Airlines Open. © Ten Golf
Ángel Ayora pega su golpe de salida en el hoyo 18 del Turkish Airlines Open. © Ten Golf

La frase más recurrente al llegar al torneo patrocinado por Turkish Airlines es la siguiente: «¿Qué? A que te gusta esto. A que no esperabas que fuera así. A que acabas de llegar y ya estás deseando volver el año que viene…». Es así. Te lo dicen los propios golfistas. Es más, ya no es que vuelvan todos al año siguiente, que al fin y al cabo es lo que les toca por profesión, es que regresan con sus familias. Es uno de esos pocos torneos marcados en rojo en el año al que acuden las mujeres y los niños de los jugadores. Es un planazo.

Antalya, la península donde está Belek, es golf. Miras a tu izquierda y encuentras golf. Miras a tu derecha y encuentras golf. Es de día y puedes jugar al golf. Es de noche y puedes jugar al golf. Estás acabando tu partida en el hoyo 18 y a cinco minutos tienes la playa, con unas vistas impresionantes de las montañas que aún hoy, cuando la primavera empieza a apretar para convertirse en verano, están nevadas. El contraste es sobrecogedor y concede una especie de paz espiritual.

La playa de Belek. © Ten Golf
La playa de Belek. © Ten Golf

Volamos al torneo con Turkish Airlines Open, lo que sin duda es una garantía para disfrutar de la experiencia al ciento por ciento. La atención es impecable. No falta de nada. Salimos y llegamos en hora, sin sorpresas ni sobresaltos, todo lo contrario a esas otras aerolíneas saturadas y caóticas que ponen a prueba tu paciencia a cada minuto. El vuelo es muy fácil y cómodo, vía Estambul. Recomiendo con una escala generosa en el aeropuerto internacional de Estambul. No te arrepentirás. El lounge de Turkish Airlines es como un hotel de cinco estrellas. Pierdes la noción de estar en un aeropuerto.

El lounge de Turkish Airlines en el aeropuerto de Estambul. © Ten Golf
El lounge de Turkish Airlines en el aeropuerto de Estambul. © Ten Golf

La llegada a Belek desde el aire impresiona. El paisaje es fantástico. Montaña, playa, mar y golf. Es un lugar perfecto para unas vacaciones de golf. Hay hasta 15 campos separados por menos de 15 minutos. Uno detrás de otro. Es como entrar en una tienda de chucherías. Lo quieres probar todo.

Nos alojamos en el Regnum Carya. Inabarcable. Tienes de todo. Parece un centro comercial. Es una semana no te da tiempo a visitar todo lo que tiene, apoyado también en el fabuloso Regnum The Crown. Puedes comer cada día en un restaurante temático diferente y te faltarán días para probarlo todo. Hay que jugar mucho al golf para no volver con algún kilo de más. La calidad de la gastronomía y la variedad es alucinante. Tienes de todo y al alcance de la mano. Y no, no es una manera de hablar. Nada más hacer el check in en el hotel, te contacta por WhatsApp un asistente personal del hotel. Está las 24 horas del día para lo que necesites. El objetivo es que no te falte de nada y que no te preocupes por nada. Lo consiguen.

El fantástico restaurante Nuage, situado en las plantas superiores del Regnum The Crown. © Ten Golf
El fantástico restaurante Nuage, situado en las plantas superiores del Regnum The Crown. © Ten Golf

El Turkish Airlines Open se ha convertido en una de las paradas preferidas del DP World Tour para jugadores, staff y aficionados. Tardas muy poco en entender por qué. La distancia entre el hotel y los campos de golf no excede en ningún caso los 15 minutos, con shuttles funcionando constantemente. Los servicios son de primera categoría, la comida en la casa club del National Golf Club es excepcional. Puedes elegir entre barbacoa, sushi, pasta, comida mediterránea, delicias turcas, todo tipo de ensaladas, panes para todos los gustos, postres infinitos y las gentes son tremendamente amables.

A Turquía hay que volver. Sin duda. Belek es el lugar ideal para una escapada de golf con amigos o con la familia. Puedes jugar sin despeinarte 36 hoyos diarios. De día y de noche, con el campo del Regnum Carya totalmente iluminado. Tiene paquetes que lo incluyen todo. Tu única preocupación será bajar el hándicap para ganar la comida que te has apostado. Yo ya he reservado la fecha para el año que viene.