Sergio García se ha despedido con muy mal sabor de boca del Open de España. No lo ha podido ocultar. Ha firmado una cuarta ronda de par para terminar más allá del puesto 40º de la clasificación, muy lejos de sus expectativas al principio de la semana. Venía entrenando bien en casa, pero no ha sido capaz de plasmarlo en competición. Frustración y decepción son las dos palabras que definen el regreso de Sergio a casa.
El golfista de Borriol atendía a los medios de comunicación y realizaba un balance tan concreto como preciso. Separaba muy bien sus dos experiencias esta semana. «Muy buena por la gente; de juego, no muy bien. Pero bueno, estar con la gente, sentir el calor… Sí, es lo que he dicho: la gente, muy bien; el apoyo, increíble, pero la semana sí, mala». Sin paños calientes.
Sergio no va a cumplir con el mínimo de torneos que exige la normativa del DP World Tour. Ya es oficial. Ha jugado sólo dos y se necesitan cuatro cuando uno de ellos es el Open de tu país. No jugará en India ni en Corea y no se ha clasificado para Abu Dhabi y Dubai. Eso lo deja en una situación delicada. Veremos cómo se resuelve, pero no tiene buena pinta. De hecho, el propio García dejaba claro que las cosas con el Circuito Europeo no estaban ni mucho menos bien. «Bueno, eso de que se ha arreglado… ¿qué es lo que se ha arreglado? Sí, soy miembro del DP World Tour, pero no se ha arreglado todavía. Hay muchas cosas que están por arreglar todavía», ha insistido.
Declaraciones de Sergio
Lo que sí está muy claro es que Sergio no va a jugar ya competición oficial hasta el inicio de LIV Golf a principios de febrero del año que viene. Van a ser tres meses y medio sin jugar. No le pone pegas. «Lo llevo encantado, lo mejor que tengo en mi vida en este momento. Ahora mismo, desconectar del golf es algo bueno, positivo. No he desconectado en toda mi vida. Tener la posibilidad de estar tres o cuatro meses sin jugar ningún torneo es muy bueno».
En este sentido, Sergio confía en jugar el Open de España el año que viene, aunque habrá que ver en qué situación queda. No olvidemos que 2026 no es año Ryder. «Ya veremos. Obviamente sí que me encantaría jugar el Open de España. Yo he dicho siempre que jugar en España es muy especial y me encanta. Pero bueno, va a depender un poquito de cómo vayan las cosas, ¿no?».
En cuanto a los objetivos para el próximo año, Sergio mantiene la misma línea de este año. «Intentar hacer lo mejor posible y jugar todos los Grandes que pueda. Y, bueno, pues intentar hacer lo mejor posible en todos los torneos», se ha limitado a comentar. De lo que ha preferido no decir nada es acerca de LIV Golf y los puntos de ranking mundial. «No, no voy a hablar de eso. Llevamos mucho tiempo hablando de eso y no voy a malgastar mi tiempo».



