
Vaya día del movimiento el que se ha vivido en el Royal Golf Dar Es Salam (Rabat, Marruecos). Con unas condiciones de juego magníficas hemos asistido a un auténtico festival de birdies y juego de alta escuela en la tercera jornada del Trofeo Hassan II…
El sudafricano Louis Oosthuizen (-20) ha completado un recorrido absolutamente arrebatador (64 golpes, -9 en el día en este par 73 que es el recorrido Rojo), haciendo incluso ‘dibujitos’ simétricos en su tarjeta: birdie en todos los hoyos impares de los primeros nueve hoyos, y birdie en todos los hoyos pares de los segundos. Cábala golfística. Irresistible: diez birdies y un solo bogey (hoyo 17).
Este sudafricano de 27 años ya ha dejado claras muestras de su enorme talento en los últimos años, pero aún no ha conseguido estrenar su palmarés victorioso en el circuito europeo. Esta vez se ha dejado una opción muy buena, con dos golpes de ventaja sobre el galés Rhys Davies (-18) que sigue sacando un gran partido a ese swing aparentemente inconsistente y a su magnífico toque en los greenes, y con cuatro golpes sobre Levet y Aiken (ambos con -16).
¿Y Nacho Garrido? Pues el madrileño ha aguantado el chaparrón con estoicismo y hasta brillantez. Ha dado la cara con una tarjeta de 69 golpes para -15 total, y sólo dos errores puntuales han afeado su resultado y le han complicado la vida pensando en el triunfo final: un bogey en el hoyo 11 errando un putt de algo más de dos metros, y otro más en el 18 fallando con el putter desde menos de un metro.
En todo caso, no podemos descartarlo, ni mucho menos. Garrido ha jugado hoy junto a Oosthuizen y por momentos ha debido pensar que su compañero realmente estaba tocado por una varita divina. Un ejemplo bien claro y rotundo: en la salida del hoyo 16 el sudafricano pegaba una escapada importante a la izquierda, pero su bola terminaba milagrosamente (rebotó en los árboles) bastante larga y en un semi rough más que jugable. Además, después embocaba desde unos ocho metros para birdie un ‘pepinazo’ que podría haberse pasado tranquilamente tres metros de no haber encontrado el hoyo… Quién sabe si mañana las cosas pueden pintar de otro modo más favorable para el madrileño.
El resto de los jugadores de la Armada, curiosamente, ha repetido el mismo resultado. Todos han firmado una tarjeta de par, resultado muy pobre teniendo en cuenta la tormenta de birdies desatada en la parte alta. Así, han mantenido el guarismo del viernes, pero perdiendo inexorablemente un buen puñado de puestos: Rodiles (-7), Cañizares (-5), Larrazábal (-4) y Pablo Martín (-3).


