Dos de los jugadores más grandes del Genesis Championship son el coreano Sungjae Im y el australiano Adam Scott. Así lo dice el palmarés de ambos. Por supuesto, los trofeos que atesoran a lo largo de los años sirven para medir su dimensión en el golf, pero hay otros aspectos que influyen a la hora de calcular su grandeza. Uno de ellos es lo que están haciendo en el torneo de Corea del DP World Tour que afronta este viernes la segunda jornada.
Sungaje Im (-6) ha presentado su candidatura al triunfo tras entregar una tarjeta este viernes de 67 golpes. Y eso que terminaba con bogey. Ha cazado el liderato del torneo a falta del turno de tarde empatado con Minhyuk Kim, Alex Fitzpatrick y Tom Vaillant. Es lo que se llama vergüenza torera.
Sungjae está jugando el primer torneo regular de su carrera en el DP World Tour. Se dice pronto. Lo más parecido había sido la Final de Dubai del año 2020, donde acabó 14º. Sí, es un torneo del Circuito Europeo, pero de regular tiene más bien poco. Más allá de esta cita, sus apariciones por el DP World Tour habían sido únicamente en majors y campeonatos del mundo. Es raro siendo un golfista que ha jugado tanto siempre.
Quizá su presencia en Corea del Sur, más allá por supuesto de que está en su casa (ha habido otros torneos en Corea, como el del año pasado, y no los había jugado) se deba a su intención de volver a jugar más torneos. Im había sido tradicionalmente uno de los golfistas más prolíficos del mundo, sino el que más. No se perdía prácticamente una semana. Fácilmente cada año estaba por encima de los 30 torneos jugados, salvo alguna excepción en la que se quedó en 29. Sin embargo, en los tres últimos años no había llegado a 30. No es que hayan sido malos años, pero tampoco han sido los mejores de su carrera. Probablemente por ello este año, con un top 5 en el Masters, haya decidido pasar de nuevo de 30 torneos. Esta semana está jugando el 31º de 2025.
Sea como fuere, la vergüenza torera de Sungjae es que no ha venido de paseo a casa en su primer torneo regular de siempre en el DP World Tour. No se trata únicamente de cumplir el expediente y quedar bien en su país, su objetivo final es ganar. Ahí radica también la grandeza.
Un caso muy similar es el de Adam Scott (-1). El australiano, mucho más estricto que el coreano en la elaboración de su calendario, ha decidido jugar en Corea del Sur para salvar los derechos de juego del Circuito Europeo. Ha llegado a esta semana en el puesto 115º de la Race to Dubai, justo el último entre los que mantienen la tarjeta. Después de la primera jornada se había colocado en una situación muy delicada, con un acumulado de +3. Pues bien, hoy ha firmado una tarjeta de 67 golpes, cuatro menos, y ha asegurado el corte, así como seguir peleando por mantener la tarjeta. Como campeón del Masters, Número Uno del mundo y 11 victorias en el DP World Tour, así como el hecho de ser australiano y no jugar la Ryder Cup, realmente a sus 45 años no tiene nada que demostrar para mantener su tarjeta. Scott no tendría problema alguno en ser invitado allá donde quiera jugar. Pero tiene vergüenza torera. Hay que ponerse en pie y aplaudir.
Precisamente, en la batalla por la tarjeta, hay que decir que Yannick Paul, que llegaba en el puesto 116º, la ha perdido tras fallar el corte, así como Fabrizio Zanotti, Robin Williams o Dale Whitnell.
Y hablando de vergüenza torera, enorme la lucha de Jorge Campillo (+1) por intentar pasar el corte tras su tarjeta de 75 golpes del jueves. El extremeño estaba completamente fuera a falta de cuatro hoyos, pero ha terminado con tres birdies en los hoyos 6, 8 y 9, el último con un magnífico putt de casi 15 metros (aunque en el shot tracker ponga algo menos de nueve), y se ha dado una oportunidad de estar el fin de semana. Ahora mismo el +1 está dentro y va mejorando, por lo que cabe pensar que será suficiente. No se ha quedado nada lejos de la proeza Pablo Larrazábal (+3). Venía desde más lejos tras su 77 de ayer, pero hoy se ha repuesto con una gran tarjeta de 68 golpes, que incluso podría haber sido mejor. Un bogey en el 16 y dos opciones de birdie que se le han escapado en el 17 y 18 le han impedido rematar la gesta. Se acaba aquí la temporada del golfista barcelonés, ya que no se clasifica para Abu Dhabi.



