El Hero Indian Open ha vivido un desenlace tan sorprendente y emocionante como histórico y duro de digerir. El partido estelar del domingo se ha ido derrumbando como un castillo de naipes, al tiempo que la nómina de posibles ganadores se disparaba.
La demolición de Chawrasia y Siddikur, los dos grandes favoritos al triunfo antes de empezar la última jornada, ha hecho que nada menos que nueve jugadores hayan terminado la semana separados tan sólo por dos golpes. La ventaja de los dos primeros ha ido languideciendo conforme pasaban los hoyos y caían los bogeys. Chawrasia y Siddikur firmaban una vuelta de 76 golpes, poniendo el destino del torneo en manos de la inspiración de los que venían por detrás. Y si hay alguien inspirado en el European Tour en este arranque de 2015 ése es Anirban Lahiri. El jugador indio firmó 69 golpes, la cuarta mejor vuelta en otra difícil jornada en el pequeño pero matón Delhi Golf Club. Se colocó con siete bajo par y acabó forzando el desempate contra Chawrasia, que al menos se las arregló para llegar con vida al final.
Aquí se produjo entonces el momento que quedará para la historia del Circuito Europeo. El torneo se decidió en un desempate entre dos jugadores locales, no sólo del mismo país, sino del mismo club. Lo nunca visto. Lahiri y Chawrasia volvieron al 18 para dirimir el campeón. Como si fuera un torneo de domingo de un club cualquiera del mundo.
La balanza se decantó muy pronto a favor de Lahiri. Chawrasia, incómodo y desconfiado tras su mala vuelta, envió su salida con el híbrido directa a un árbol, a la izquierda de la calle. El rey del Delhi caía en una de las múltiples ratoneras de este campo indio. Tenía que jugar casi en cuclillas y apenas la pudo sacar a calle.
Lahiri, por su parte, salió con hierro al primer corte de rough de la izquierda, bien colocado y, sobre todo, casi 40 metros más lejos que su rival. La victoria estaba en el bolsillo.
Lahiri jugó a colocar y dejó su tercer golpe a tres metros de bandera para birdie. Chawrasia a punto estuvo de embocar desde fuera de green para salvar el par, pero tampoco le habría servido de mucho, ya que el campeón metió su putt de birdie. Así las cosas, Lahiri se llevó la copa y la cerveza del domingo. Es la segunda victoria del golfista indio esta temporada, tras el Maybank Malaysian Open que ganó hace dos semanas. Se acerca al top 30 del ranking mundial y se pone a tiro la posibilidad de convertirse en el jugador indio de la historia con mejor ranking mundial. Hasta ahora era Jeev Milkha Singh. Precisamente, Lahiri será el primero desde Singh que dispute el Masters de Augusta. Sigue creciendo este joven jugador de 27 años.



