
José Manuel Lara no empezaba bien el Día del Movimiento en Chequia. Una de esas jornadas en las que todo parece ir al revés. Dura. Sufrida…
Los primeros nueve hoyos andaban torcidos. El juego no salía y caían demasiados bogeys, cuatro, por sólo dos birdies. Pero el valenciano siguió peleando. Los segundos nueve fueron otro cantar. Lara jugó muy bien, pegando tirazos uno detrás de otro, dejándose opciones de birdie de menos de cuatro metros en todos los hoyos. Ahora, era el putter el que no estaba por la labor de colaborar. Iban pasando los hoyos y sólo pudo aprovechar la oportunidad del 14.
El español resoplaba, pero al final encontraría la recompensa. En el 18 concluía con birdie. Quizás el putt más difícil de todos. Así es el golf. Entraba por todo el centro y sacaba el puño. Terminaba con una vuelta de 73 golpes para un total de -6. Es el español mejor colocado. La importancia de ese birdie puede ser enorme.
El domingo saldrá a cuatro golpes de los líderes y con sólo cinco jugadores por delante. Aún queda mucha tela que cortar. Mandan Steven O'Hara y Oliver Fisher (-10), dos jugadores que buscan su primera victoria en el Circuito Europeo y que bien podrían acusar mañana la presión. A dos golpes están Gary Boyd, Gaganjeet Bhullar y Mikael Lundberg, el único de los de arriba que sabe lo que significa ganar a este nivel.
Ha sido un buen día para la Armada. Otra jornada sólida, con buenas tarjetas. El único pero es que las mejores se concentraban en los jugadores que estaban peor clasificados, los que venían por detrás. La lectura general media debe ser muy buena. No en vano, tenemos a siete jugadores entre los 31 mejores en el Prosper Golf Club de Celadna. Un éxito. La cuadratura del círculo habría sido que alguno más estuviera luchando por la victoria mañana.
Al margen de Lara, hay que meter en el saco de los aspirantes a Alfredo García Heredia (-5). El asturiano, con una vuelta de par, está a cinco golpes de la cabeza. Es una distancia considerable, pero ni mucho menos insalvable. El recorrido checo no es nada fácil, pero está dejando ver tarjetas muy bajas. El ejemplo hoy ha sido Gaganjeet Bhullar. El hindú ha hecho 64 golpes, una cifra que bien podría llevar mañana a la victoria a García Heredia.
Rafa Cabrera Bello (-4) ha lanzado un gran ataque en esta tercera jornada. El canario ha salido a por todas, tal y como reflejan sus primeros nueve hoyos. Ha hecho cinco birdies, más que en los 36 hoyos anteriores y dos bogeys. Atacar y atacar. Ha terminado con una vuelta de 69 golpes. Se ha dejado también una puerta abierta, aunque lo suyo ya entraría en el catálogo de machadas.
Nacho Garrido (-3) ha sido el mejor español hoy sábado. Su juego ha sido sublime. 68 golpes y una tarjeta inmaculada. Ha cogido todas las calles y todos los greenes. El madrileño ha podido reventar hoy el campo.
Alejandro Cañizares y Gonzalo Fernández Castaño (-2) son la cara y la cruz. El andaluz ha conseguido remontar puestos con una gran vuelta de golf que aún habría podido ser mejor de no ser por el putter, mientras que el madrileño ha hecho 75 golpes, acusando la lógica falta de ritmo después de tanto tiempo alejado de la competición.
También hay que destacar a Pedro Oriol (-1). El madrileño se ha repuesto de la difícil jornada de ayer marcada por el viento con un gran resultado de 69 golpes. Su tarjeta del jueves no fue ni mucho menos un casualidad.
Carlos del Moral (+1) ha sufrido de lo lindo. Ha estado bregando durante todo el día para sacar adelante el resultado, pero el 17, con un triple bogey, se ha cebado cruelmente con el valenciano.


