
Como era de esperar, el 4-1 de la primera jornada ha provocado algunos cambios en las parejas del equipo que ha salido escaldado, el Continental, aunque su capitán, Jean Van de Velde, tampoco se ha vuelto loco…
El francés se ha limitado a deshacer el dúo Hanson-Jacquelin, que este jueves jugaba sobre par el campo de St Nom La Breteche. De hecho, entre ambos sólo hicieron un birdie. Un registro muy pobre en fourballs. “Si ya es un mal resultado jugando en individuales, imagina cómo es jugando dos…”, señalaba Van de Velde después del meneo que ha recibido su equipo y refiriéndose a la pareja franco-sueca. Hanson jugará mañana junto a su compatriota Alex Noren (que tampoco ha arrancado con mucha fuerza…) y Jacquelin lo hará con Bjorn.
El capitán galo habla claro, pero tampoco hace sangre. Y saca conclusiones curiosas: “no hay que dramatizar (por Hanson y Jacquelin). Además, si estos dos jugadores no tuvieron su día ninguno de los dos, mejor que hayan salido juntos, pues al fin y al cabo ambos defendían sólo un punto…”.
Lo que sí ha modificado McGinley, como es lógico, es el orden de salida. También Van de Velde, por supuesto, que de momento ha situado a los dos españoles en el último partido.
Los emparejamientos de mañana:
11,35. Bjorn-Jacquelin VS Dyson-Donaldson
11,50. Hanson-Noren VS Rock-Poulter
12,05. Colsaerts-Manassero VS Jamieson-Fisher
12,20. Hansen-Molinari VS Foster-Westwood
12,35. Jiménez-Larrazábal VS Clarke-Horsey
McGinley se ha deshecho en elogios con Dyson. Este inglés apunta de verdad muy serias maneras pensando en la Ryder Cup. Crece y crece. Y el irlandés, además, cree que Dyson es aún mejor jugador cuando está en un equipo. “Hay jugadores que sienten más la presión en equipo, otros menos. Y hay otros que elevan su nivel, incluso. Yo creo que a mi me pasaba. Mis números son mucho mejores en equipo. Y creo que Dyson es también de este tipo de jugador”, explicaba McGinley.
Hubo reunión de ambas escuadras tras el final de la jornada. En el bando continental no abundaron los reproches, puesto que es muy cierto que tres de los cinco partidos se jugaron a un excelente nivel. Pero sí ha escocido el resultado y hubo confabulación para salir mañana más enchufados. El mensaje de McGinley fue claro y rotundo: “un gran día, pero no subestimemos el enorme potencial de nuestros rivales”.


