Hay cuatro golfistas que se juegan esta semana algo más que una victoria en un circuito importante o la tarjeta para el próximo año. Se trata de su presencia en el Masters de Augusta 2026. Eso sí, de los cuatro, dos se jugarán el gran premio sobre el terreno, pegando bolas y tratando de hacer el mayor número de birdies posible, y los otros dos lo harán desde el sofá de sus casas. Los protagonistas de estos cuatro días de máxima tensión son Taylor Pendrith, Sam Stevens, Ryan Gerard y Daniel Brown.
La situación es la siguiente. El canadiense Pendrith y el estadounidense Stevens ocupan el puesto 49º y 50º respectivamente en el ranking mundial de golf. Como bien saben, una de la exenciones clásicas de Augusta indica que los 50 primeros a final de año se clasificarán automáticamente para disputar el Masters del año siguiente, primer Grande de la temporada que se celebra como siempre en el mes de abril. Es decir, ahora mismo Pendrith, que ya disputó el Masters del año pasado, su bautismo en el torneo, y Stevens, que todavía no ha debutado, estarían ahora mismo clasificados.
Esta situación sólo la puede cambiar lo que ocurra en el AfrAsia Bank Mauritius Open, torneo del DP World Tour que comienza este jueves y que supondrá ya sí el final del año 2025 desde el punto de vista del golf de alta competición. Ahí es donde entran en acción Ryan Gerard y Daniel Brown. Los dos juegan el torneo y tienen una oportunidad matemática de meterse en el top 50 mundial y desbancar a Pendrith y/o Stevens.
Para que esto ocurra, las cuentas son bastante claras. A Brown sólo le vale ganar el torneo. El inglés, ganador este año del BMW International Open y derrotado en dos desempates en Baréin y Open de España, tiene la oportunidad de debutar en el Masters el próximo año. No es nada fácil porque sólo le vale ganar, pero juega a su favor el hecho de que en 2023, en el Mauritius Open que se celebró en el mismo campo de este año, Brown acabó tercero. Las sensaciones, por tanto, no deben ser malas, aunque no ha jugado nada desde la Final de Dubai.
Por su parte, Ryan Gerard, que tampoco ha jugado nunca el Masters, necesita acabar como mínimo en la cuarta posición empatado con un solo jugador. Si lo hace, acabará el año en el top 50 y se meterá en el Masters. Gerard ha estado ya este mismo año entre los 50 primeros del mundo, especialmente tras ganar el Barracuda Championship, pero se ha salido en las últimas semanas, especialmente porque acabó muy atrás en el Abu Dhabi HSBC Championship del circuito europeo y falló el corte en el RSM Classic. Digamos que no ha tenido un buen otoño.
Así las cosas, esos cuatro jugadores tienen esta semana algo más por lo que jugar y firmar una buena actuación. El Masters bien vale la pena un último esfuerzo para celebrar la Navidad y el Año Nuevo por todo lo alto.



