– Laurie Canter (-4) va a tener que dar explicaciones cuando llegue al bar de la casa club de su campo de golf. El motivo es que ha sacado el puño este jueves en dos ocasiones para celebrar un putt de birdie de dos metros y otro de par de vuelta de metro y medio. «Dice un amigo mío que un profesional de golf sólo puede sacar el puño para celebrar un putt cuando el premio que le reporta ese putt le sirve para comprarse una casa. De lo contrario, debería estar prohibido», explicaba Canter al acabar su ronda. «Cuando vea esta entrevista me va a matar», bromeaba. Flema británica en todo su esplendor.
– Rory McIlroy (-6) ha dado un paso de gigante hacia la séptima Race to Dubai. Y eso que tiene la sensación de haberse dejado mucho por el camino. «No quiero parecer arrogante, pero ha sido el mejor día de hierros en mucho tiempo. Me he dado muchas oportunidades y se me han escapado un par de putts cortos en los segundos nueve», explicaba. Yendo un poco más allá de la vuelta de hoy, Rory contaba que, a su juicio, la clave de su gran 2025 estaba en dos parcelas: «Los wedges y el putt». Por primera vez en su carrera ha terminado el año entre los cinco mejores de la estadística de putt en el PGA Tour. Mientras, los wedges los ha trabajado muchísimo y siente que ha dado un salto de calidad. Siempre mejorando. Siempre adelante. Si no se duerme Rory en los laureles (o Scheffler) quién va a estar autorizado para hacerlo.
– Lo del líder Michael Kim (-8) ha sido una exhibición. Y no sólo, obviamente por su tarjeta de 64 golpes. Hay un dato todavía más demoledor. Se ha dejado once opciones de birdie de menos de tres metros. Y no ha embocado todas. De hecho, se ha dejado tres por el camino. Brutal. El estadounidense asegura que la mejor decisión que ha tomado este año ha sido jugar más en el DP World Tour en otoño. Sin duda, si le va bien esta semana y consigue ganar el torneo, que nadie dude que provocará un efecto llamada y veremos el año que viene a más jugadores del PGA Tour probando suerte en estos meses en el DP World Tour. Buena noticia para el circuito europeo, quizá no tanta para sus miembros.
– Thriston Lawrence (-6) ha sido una de las grandes decepciones esta temporada. Prácticamente todos los expertos lo daban como una de las revelaciones en el PGA Tour tras conseguir la tarjeta el año pasado por la Race to Dubai. Es más, algunos daban por hecho que se metería alguna victoria en el zurrón. Todo lo contrario. Llanto y crujir de dientes. Temporada mala y la tarjeta al desagüe. ¿La razón? «No sé muy bien lo que ha pasado porque he seguido jugando muy bien. No le pongo muchos peros a mi juego. Adaptarme a Estados Unidos no ha sido difícil, al fin y al cabo todas las semanas se habla el mismo idioma, que es el mío. Quizá la clave ha estado en que todos los campos eran nuevos y que me ha costado acostumbrarme a los greenes». Su gran inicio en la Final de Dubai lo mete de lleno en la pelea por recuperar la tarjeta del PGA Tour por la Race to Dubai. Está cerca. Lanza una advertencia. «Es duro cuando tienes que aprenderlo todo desde cero, pero si tengo otra oportunidad el año que viene, será otra historia».
– Tommy Fleetwood (-6) suma y sigue. Otro vueltón. Otra semana más. Impresionante. El inglés no se pone demasiado lírico cuando intenta buscar una explicación al salto de nivel producido esta temporada. «Llevamos mucho tiempo picando piedra. Hemos jugado con mucha regularidad durante mucho tiempo y ahora simplemente estamos en una gran racha. Ojalá no sea sólo una racha y esto sea realmente mi nivel de juego, pero ya veremos qué pasa en el futuro». Si buscan sentido común en el diccionario aparece la cara y los pelo de Tommy.
– Liderato en -8, top 5 en -6 y top 10 en -4. El año pasado, tras la primera jornada: liderato en -5, top 5 en -3 y undécimo puesto en -2. Sí, las condiciones este año están más fáciles. Veremos cómo acaba, puesto que se anuncian greenes duros para el fin de semana…



