– Seguramente, la clave principal para jugar bien en el Majlis course del Emirates Golf Club es saber elegir bien la línea de tiro desde el tee. Hay que ser certero porque hay mucho hoyo que gira a la izquierda y algún otro que gira a la derecha, por lo que conviene cuadrar el punto de bote para no acabar en el rough, ya sea corto o largo. Lo cierto es que Dubai ofrece un amplio abanico de opciones para tirar la línea. El skyline que domina una gran parte del recorrido emiratí ejerce de gran asistente. «Mira, apunta al rascacielos de la bandera de Emiratos Árabes, o a la de Batman (anuncio de la Warner Bross), al de la punta esa que parece un lápiz…». Las conversaciones de este tipo entre caddie y jugador son constantes en este campo. Si alguna vez lo juegan, no olviden este consejo: en el 18 hay que apuntar al exprimidor de naranjas y en el 14 al de limones. Cuando jueguen estos hoyos sabrán qué edificios son… Y si no lo averiguan no me echen a mí la culpa por fallar la calle.
– Precisamente entre estos exprimidores parece que Viktor Hovland ha encontrado algo de luz al final del túnel. El noruego es muy optimista, pero seguro que no se extraña de que el resto del mundo sea escéptico a la vista de sus vaivenes técnico-emocionales. «Tengo la certeza de que va a ser un buen año», ha dicho hoy. La razón es que en las dos últimas semanas entrenando aquí en Dubai, huyendo del frío nórdico, ha encontrado una buena sensación. «Empezó a parecerse casi a como era antes. Y fue muy agradable verlo. Porque, a nivel conceptual, yo entendía lo que estaba haciendo, pero por alguna razón era muy difícil volver a reproducirlo. No lograba entender qué tenía que sentir o cómo lo conseguía. Y diría que el sábado de la semana pasada empezó a verse mucho mejor y desde entonces ha sido un progreso lento y constante cada día. Puede que sea un poco rápido para esta semana, pero estoy muy contento con la tendencia, con cómo va todo. Sí, quizá sea un poco pronto esta semana, pero creo que este año va a ser un buen año». Hay que tomarlo con cautela. Veremos qué ocurre esta semana.
– Han jugado un total de 998 jugadores el Hero Dubai Desert Classic a lo largo de una larga historia que se remonta a 1989. Es decir, este año debutará el jugador número 1.000. Tal honor le corresponde a Ethan Fang, amateur estadounidense que ganó el año pasado el Amateur Championship y que sale en el primer partido del día por el 10 junto a Kobori y Schneider. Kobori será el debutante número 999.
– Pablo Larrazábal está jugando su Dubai Desert Classic número 18, mientras que para Rafa Cabrera Bello será el 16. Son los dos españoles que más veces han jugado este torneo de los que están aquí esta semana. Eso sí, aún están lejos de las 27 ediciones que llegó a jugar Miguel Ángel Jiménez… Y porque se convirtió en Rolex Series y perdió su categoría de antiguo ganador para poder jugar, que si no estaría ya por encima de 30 torneos…
– Apunta a jornada inicial complicada en el Emirates. El parte meteorológico asegura que va a soplar bastante viento durante todo el día. Se habla de una intensidad de unos 30-35 kilómetros por hora con rachas superiores. Veremos. También se esperaba más viento del que ha soplado para hoy. El viernes también hará viento y parece que el sábado será el día más tranquilo. Habrá que verlo día a día.
– Tyrrell Hatton provocó el año pasado el empate técnico entre Inglaterra y España en el Emirato de Dubai. Ambos países han ganado un total de once veces por estos lares. Eso sí, España lo ha conseguido con ocho jugadores distinto y los ingleses con siete. ¿Habrá desempate esta semana? Sólo les apuntamos que las sensaciones de la Armada con buenas.
– Por cierto, Hatton también puede romper otro desempate. Tiene cinco triunfos en los Rolex Series, los mismos que Jon Rahm. Si gana se pondrá con seis. ¿Habría llamada a Jon para restregarle el sorpasso? «Ni de coña, ha dicho Tyrrell, como le diga eso me responde que él tiene dos Grandes y ya no hay discusión. De momento me sigue ganando», afirmaba con risas. En este sentido, Hatton ha dicho abiertamente que este es el año para encontrar el clic en los Grandes. El año pasado ya estuvo cerca en el US Open y ahora quiere lograr la primera.



