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Las rutinas de Els en Doral son sagradas

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Ernie Els ganó el WGC de Doral en 2010. ¿Saben qué estuvo haciendo el bueno de 'Big Easy' el lunes pasado? Exactamente lo mismo que hace un año el lunes previo a Doral. Las rutinas, ni tocarlas. Y mucho menos cuando uno es el campeón defensor. ¿Superstición? Seguramente. Pero también hay mucho de confianza y seguridad en la manera de preparar un torneo…

Els ha repetido paso a paso la misma hoja de ruta que le condujo hace 365 días al triunfo. Pasó por el Honda Classic la semana pasada sin pena ni gloria, como en 2010. Pasó el corte, pero acabó en el fondo de la clasificación muy castigado por los fuertes vientos. El lunes sonó el despertador y se marcho a Jupiter, también en Florida, para jugar el tradicional y exclusivo Seminole Pro/Member. Como en 2010. Le tocó jugar junto a Lee Westwood. Como en 2010…

Y también como en 2010 reconoce que cogió al vuelo algunas cosas que vio en el jugador inglés que le pueden servir. “Lee pega a la bola de forma maravillosa. Me gusta aprender de jugadores que lo hacen muy bien y creo que este año he cogido también algunas cosas. Creo que debería jugar más habitualmente con él, ya que el año pasado y éste me ha servido de gran ayuda. Tengo un par de cosas en las que voy a trabajar en los próximos días”, explicó ante los medios.

El año pasado asegura que no llegó a Doral en su mejor momento de forma ni de confianza, pero algo encontró durante la semana que hizo 'clic' en su juego. Por supuesto, este año tiene las mismas sensaciones. Faltaría más.

Els aún le da una vuelta de tuerca más al asunto. No sólo está copiando la rutina en lo deportivo, sino también en temas algo más personales. En 2010 acogió en su casa como invitado a Charl Schwartzel, jugador que la postre y curiosamente fue su mayor rival en la pasada edición. Este año, cómo no, ha vuelto a cursar invitación al espigado sudafricano. Aquí, eso sí, ha saltado la único tuerca de este engranaje perfecto. Schwartzel ha declinado la invitación y ha alquilado una casa junto a Oosthuizen en Palm Beach.

El calco del método está más que justificado por parte de Els. No en vano, el genial jugador sudafricano rompía en Doral con tres años de sequía, motivada en gran parte por una lesión de rodilla. No es que no ganara en este tiempo, pero sí le faltaban victorias de relumbrón, a la altura de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. La última había sido el HSBC Match Play Championship de 2007.

Si le gustan las apuestas, no olviden poner algunos eurillos en Ernie Els… Ojo, estamos hablando de Ernie Els.