Linn Grant (-17) ha ganado por segunda vez el Volvo Car Scandinavian Mixed, el torneo misto del calendario del circuito europeo que cada año gana más interés y adeptos. La sueca salía hoy a once golpes, ni más ni menos, del líder Sebastian Soderberg (-16), o lo que es lo mismo, sin absolutamente ninguna opción de victoria según cualquier análisis razonable que pudiera hacerse y, sobre todo, por encima de todas las cosas, en vista del extraordinario torneo que estaba haciendo su compatriota, Soderberg, que hoy salía a jugar con una ventaja de ocho golpes sobre su inmediato perseguidor después de firmar un acumulado extraterrestre de -21 en los primeros 54 hoyos…
Pero ya se ve que no hay nada absolutamente imposible en este deporte. Por un lado, Grant hacía su trabajo de manera magistral, firmando una tarjeta de siete menos, libre de bogeys, que entregaba una hora y media antes de que el partido estelar llegara al último hoyo; y por otro lado Soderberg se iba deslizando poco a poco, hoyo a hoyo, hacia unas terribles arenas movedizas que terminaban engulléndolo y de las que habrá que ver cuando sale, porque lo que le ha ocurrido hoy a este sueco de 33 años no se olvida fácilmente.
Soderberg ha firmado un 77, el peor resultado del día, y la verdad es que no había entrado mal en la vuelta, haciendo el birdie en el hoyo 3, el primer par 5 del Vasatorps Golfklubb. A partir de ese momento casi todo iba a ser sufrimiento e incertidumbre para el sueco, que se iba desangrando con bogeys en los hoyos 4, 5, 8, 13 y 15, el primero de ellos, el del hoyo 4, errando un putt de apenas medio metro. Pero todavía quedaba el drama final, con doble mortal y tirabuzón fallidos. La gran vuelta de Grant y sus propios errores (¿dónde habían quedado aquellos hierros teledirigidos de las tres primeras rondas?) le habían dejado casi sin margen, pero todavía se subía al tee del 18 con un golpe de ventaja y, además, ponía la salida en calle y tenía un golpe de unos 145 metros a bandera. Sólo quedaba una última brazada antes de alcanzar la orilla, pues el par le valía para ganar y, en el peor de los casos, el bogey lo llevaría a un desempate…
Entonces ocurría el desastre.
De entrada, se iba al bunker con el segundo golpe y la bola se le quedaba en modo huevo frito. Desde ahí la ponía en green, a unos siete metros del hoyo. El primer putt se quedaba corto, a unos cuarenta centímetros del hoyo, y fallaba el putt de bogey que lo hubiera metido en un play off. Lo hacía además de la manera más cruel, con una corbata de prácticamente 360 grados que consumaba el doble bogey y le daba el triunfo a Grant.
Hubiera sido la segunda victoria de Soderberg en el circuito europeo, casi cinco años después de la segunda. Pero sobre todo hubiera sido el resultado lógico de todo lo que está haciendo este jugador en 2024, que hasta la fecha ha sido con mucha diferencia el mejor año de su carrera, hasta el punto de ingresar por primera vez en el top 100 mundial. Ahora toca comprobar cómo digiere semejante varapalo.



