Dicen que las penas con pan son menos penas. A este refrán se ha agarrado Pablo Larrazábal después de su mal domingo en el Nedbank Golf Challenge. El golfista español salió con opciones de victoria, de hecho partió en la última ronda desde el mismo resultado del ganador, pero una tarjeta de 77 golpes, con siete bogeys y dos birdies, le hizo caer desde el top 10 hasta el puesto 24º. Hasta aquí, las malas noticias, y es que con lo sumado en el Gary Player Country Club, Pablo se ha metido en el top 40 de la lista de ganancias histórica del DP World Tour. ¿Qué significa esto? Pues básicamente es un pelotazo. Se lo explicamos…
El top 40 del career money list del Circuito Europeo ofrece exenciones en función de diferentes criterios. En el caso de Larrazábal podría tener hasta tres años extra de tarjeta en el DP World Tour siempre y cuando se mantenga en ese top 40: uno por el hecho de estar en el top 40, otro al haber ganado siete o más torneos del Circuito Europeo y un tercero por llevar 15 o más años consecutivos como miembro. Se puede aplicar en cualquier momento, pero la condición indispensable es estar en el top 40 de la lista de ganancias.
Les ponemos un ejemplo concreto para entenderlo mejor. Si Larrazábal perdiera la tarjeta del DP World Tour en 2025 por la Race to Dubai, tendría un año más de exención si está en el top 40 de la lista de ganancias, lo mismo que le ha ocurrido este año a Rafa Cabrera Bello. Imaginemos que en 2026, en esa categoría de top 40, le van muy bien las cosas en el circuito europeo y logra mantener la tarjeta por la Race to Dubai o como ganador. En ese caso, los dos años restantes, se guardarían para el futuro, para cuando lo necesite. Eso sí, para poder usarlo tiene que estar en el top 40. Así las cosas, podríamos decir que Larrazábal tiene hasta tres años extra en el DP World Tour siempre y cuando se mantenga en el top 40 del money list.
Para ello, obviamente, necesita jugar bien. Ahora mismo se acaba de meter por muy poco margen, justo en el puesto 40º. Exactamente, ha adelantado a Paul Lawrie por poco más de siete mil euros. Su situación no es nada mala en estos momentos. Por delante tiene a tiro a Jamie Donaldson, a poco más de 200.000 euros, Peter Hanson y Thongchai Jaidee, éstos a algo más de 250.000 euros y más de 600.000, respectivamente. Significa que si tiene un buen año 2025, podría superar a estos tres, que juegan muy poco o nada en el circuito. Por delante tiene también, más lejos, a Branden Grace, que también está jugando poco en el DP World Tour últimamente, veremos qué ocurre si no continúa en LIV Golf, y David Howell, que también va a dejar de sumar porque se ha quedado ya sin categoría.
Del mismo modo, por detrás tampoco le inquietan demasiado los rivales. Justo a su cola están Paul Lawrie, Anders Hansen, Stephen Gallacher, José María Olazábal, Raphael Jacquelin, Michael Campbell, Ángel Cabrera o Paul McGinley, que ya no juegan apenas en el circuito europeo, nada en algunos casos. Los primeros perseguidores que podrían superarlo son ahora mismo Andy Sullivan y Marcel Siem, puesto 49º y 50º. Están a más de un millón de euros de Pablo, por lo que tampoco es fácil.
Sea como fuere, todo lo que sea jugar bien en 2025 le podría prácticamente garantizar esos tres años extra, un señor pelotazo ganado con el sudor de su frente. Recordemos que Larrazábal tiene 41 años, por lo que es muy fácil pensar que, como mínimo, lo vamos a tener en el DP World Tour hasta los 44, aunque viendo su nivel de juego en el Nedbank, lo normal es que sean algunos años más. Ése desde luego es su objetivo.



