
Matt Kuchar es el nuevo rey del match play. El jugador de Florida conquistó el WGC Accenture tras derrotar en la final a Hunter Mahan por 2 y 1…
Ganó el mejor. El más duro. El más letal en los greenes. El único que se marcha de Arizona sin jugar el hoyo 18.
Mr. Sonrisas’ no dio opción a nadie. Detrás de ese gesto dulce de no haber roto nunca un plato, se esconde un jugador de granito. Si se pone por delante date por muerto. Mahan ‘se despistó’ un momento en la final, hizo tres bogeys consecutivos (4, 5 y 6) y ya no tuvo nada que hacer. Sentenciado.
Kuchar gana por asfixia. Lleva a sus rivales con una bolsa de plástico en la cabeza. Poco a poco te va quintando el aire, sin alardes, sin golpes estratosféricos, sin hacer ruido. Sabes perfectamente lo que va a ocurrir. Calle, green y opción razonable de birdie. Rara vez la deja dada. Tampoco lo necesita. Su putt se encarga del resto.
Mahan defendió el título con gallardía. Es un jugador con orgullo. Se puso cuatro abajo en el hoyo 9, pero buscó las cosquillas a su buen amigo Kuchar. Le hizo sufrir y le puso contra las cuerdas. El texano ganó el 10 y el 11 y pegó un tirazo en el 12 (par 3). Fue el momento clave de la final. Opción de ponerse a uno y un mundo por jugar. Kuchar respondió con otra sonrisa y un gran tiro. Eso sí, a cuatro metros de la bandera. Por supuesto, la metió. Y acto seguido ganó el 13. Mahan siguió luchando, bravo, pero el torneo estaba decidido.
Se decidió en el hoyo 17. Mahan se marchó al búnker de salida y se ahí a un arbusto. Sí, una zona del campo que Kuchar sólo ha visto esta semana por televisión. Dos golpes para sacarla y lo siguiente fue un apretón de manos con el ganador.
Kuchar, a sus 34 años, sube un nuevo escalón en esa extraña carrera que pareció caer al abismo en el año 2006, cuando perdió la tarjeta del PGA Tour y que ha relanzado con más fuerza si cabe. El golf y la segundas oportunidades. El mejor amateur del momento desapareció del mapa, cayó en el olvido y ahora está de vuelta enfundado en el traje de serio candidato a ganar un grande. En 2010 ganó el The Barclays; en 2011, la Copa del Mundo por equipos con Gary Woodland; en 2012, el The Players y en 2013 el WGC Accenture. Escalinata hacia el cielo con una sonrisa de hielo en la boca.
En la final de consolación, Jason Day acabó en tercera posición tras derrotar a Ian Poulter por 1 arriba.


