
Pablo Martín (-11) saldrá mañana por segundo domingo consecutivo como líder de un torneo del circuito Europeo. El malagueño sigue enseñando matrícula. Y eso que la tercera jornada del Open de Sudáfrica ha sido un auténtica carrera de obstáculos para todos y, especialmente, para el malagueño. Pablo saldrá con un golpe de ventaja sobre Edoardo Molinari (-10). Ya ven, los dos chicos de moda del golf europeo frente a frente, en el partido estelar. Posiblemente, los dos tipos más en forma del momento. El espectáculo está garantizado…
En el green del 18, tras ver cómo su bola finalmente se vencía hacia la derecha y caía en el hoyo confirmado el birdie y su liderato en solitario, el primer gesto de Pablo ha sido quitarse la gorra y pasarse el antebrazo por la frente. Y es que hoy el andaluz ha sudado tinta. Se ha ganado el sueldo en cada golpe.
Las condiciones de juego en el Pearl Valley Golf Estates se han complicado mucho por culpa del viento. Acertar el palo era una cuestión de supervivencia, ya que alrededor de green este recorrido sudafricano es un campo de minas. Ahí ha estado la clave en la vuelta de Pablo Martín. Sólo ha cogido 8 greenes, pero ha sacado la magia en el juego corto y, muy especialmente, con el putter. Ha metido putts buenísimos durante los 18 hoyos: el del 2, para par; el del 3, para birdie; el del 7, para par; el del 12 para birdie y el del 18, también para birdie, conforman los ‘hit parades’ de un repertorio sensacional. De los cortos, sólo se le ha escapado el del 8 para par.
Pablo se ha agarrado hoy al campo de lo lindo. Y también ha sabido aprovechar esas dosis de suerte que caen a veces de tu lado cuando estás en dinámica positiva. Hoy ha tenido dos claros ejemplos: su segundo golpe en el 7 se marchaba a una intrincada zona de arbustos cuando ha sido frenada por un espectador. Pablo, con señorío, le daba las gracias y le brindaba un magnífico par. La cuadratura del círculo ha llegado en el 12. En este par 3, su tiro de salida se quedaba corto, Pablo se veía en el agua, pero su bola ha rebotado en una piedra y se ha posado mansamente en el green, a unos ochos metros, quizás algo más, de la bandera. Metía el putt de birdie. La suerte no sólo hay que buscarla. Lo más importante es saber aprovecharla.
Con este birdie enderazaba en cierto modo los dos bogeys consecutivos en el 8 y el 9. Pero ya decimos que hoy era una carrera de obstáculos. Su peor momento venía en el 14. Fallaba su primer tiro desde el tee, muy a la derecha y la bola se le quedaba horrible, hundida en hierba densa. Apenas pudo sacarla de su ‘escondite’. La pelota se fue a reposar al camino, de ahí al búnker, al green y dos putts. Un buen ejemplo de lo que ha sido el día para casi todos: rough, camino, arena…
Volvía a rehacerse y terminaba con un birdie en el 18, tras dejarse otra buena oportunidad en el 17. Ha finalizado con una sonrisa en la boca. Le quedan 18 hoyos para igualar la histórica secuencia de dos victorias consecutivas de Sterne hace justo un año. Pase lo que pase, las Navidades serán muy felices para el malagueño.
A un golpe está Edoardo Molinari, un incómodo rival al que nunca puedes dar por vencido. Cada tropiezo que comete lo solventa con un birdie. Su facilidad para levantarse es brutal. Hoy ha hecho sólo ocho pares y cuando parecía que se desinflaba tras hacer doble bogey y bogey al 6 y al 7, ha enlazado tres birdies en cuatro hoyos y se ha vuelto a meter en la pelea. Será intensa, ya verán.
Esta es la parte latina del torneo. Por detrás, está la nórdica y la sudafricana. A dos golpes de Martín se encuentran el sueco Andersson Hed, el danés Anders Hansen y el sudafricano Kingston. Y a tres golpes está Shiv Kapur. El hindú viene de cuajar una muy buena actuación en el Alfred Dunhill.
Otro que ha vivido un día de lo más movido ha sido Alejandro Cañizares (-6). El segundo mejor español en el Open de Sudáfrica empezó la vuelta de manera espectacular. Mediada la ronda conseguía empatar en cabeza con su buen amigo Pablo Martín, pero en el 13 se producía el cortocircuito. Mandaba su bola al agua con su tercer golpe, un tiro en teoría no muy complicado. Cañizares se ha quedado tocado y le ha costado tres hoyos. Hacía doble bogey en el 13 (un duro par 5 donde se ha dejado cuatro golpes esta semana) y bogey en el 14 y el 15. Al margen de ese momento, Alejandro ha demostrado ser uno de los jugadores que mejor le ha cogido el aire a este recorrido de Paarl. Mañana podría tener su oportunidad viniendo desde atrás. El año pasado, Sterne remontó una desventaja de seis golpes con el líder para ganar aquí. Cañizares está a cinco.
En cuanto al resto de españoles, Carlos Rodiles (-2) ha hecho una vuelta hoy de 73 golpes, mientras que Carl suneson (-1) y Rafa Cabrera Bello (+2) hacía 74 impactos. Entre el hoyo 11 y el 13, el canario se ha dejado siete golpes en los tres días.


