
Hay un señor que acaba de ganar el Open Británico en el Old Course de St. Andrews y que, cuatro días después de culminar semejante logro, mantiene esa lucidez y frialdad de 'killer' campeón en el Bro Hof Slott Golf Club (Estocolmo, Suecia), donde se disputa esta semana el Nordea Scandinavian Masters…
Tiene mérito lo de Louis Oosthuizen (-5), líder en tierras nórdicas un vez finalizada la primera jornada. Mucho mérito. De acuerdo que para ganar el Open hay que estar muy fino, y que es lógico pensar que ese magnífico estado de forma pueda mantenerse una semana más. Porque además tu confianza crece y crece… Pero los condicionantes extradeportivos que siguen a un triunfo de esa envergadura también pueden acabar con la concentración del más pintado.
No es el caso del sudafricano, evidentemente. Al menos no lo ha sido hoy. Sobre todo ha estado formidable desde la calle y en los greenes. Actuaciones como la de hoy no hacen sino confirmar las sospechas: podemos hallarnos ante un jugador de época. Pero eso es otro cantar. El tiempo y la vida dirán.
El torneo anda caliente desde el primer momento. Porque Dustin Johnson (-5) también ha igualado en cabeza con Louis y con Green, el líder de la mañana (VER CRÓNICA DE LA MAÑANA). El joven de Columbia, ganador ya de tres torneos del PGA Tour en tres años como profesional, no deja de dar señales de excelente competidor (sí, a pesar de aquel descalabro un domingo en Pebble Beach…).
Carlos Rodiles (PAR) nos ha dado la alegría vespertina. El torneo anda apretado y la cabeza no está lejos. Su juego hoy ha sido sólido y equilibrado. Sería fantástico, además, que el malagueño recuperase al fin sus mejores sensaciones. Necesita ese empujón. Necesita verse compitiendo de nuevo los fines de semana.
Carl Suneson (+9), el otro español que jugaba en el turno de tarde, se ha despedido de sus opciones. No deja de ser curioso que en su tarjeta no haya ningún birdie… Pero si encontremos dos eagles. Y también algunos hoyos donde las liadas han sido importantes.


