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Manuel Quirós, brillante, se mete en el penúltimo partido del domingo

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Una ligera brisa marina soplaba hoy sobre el East London Golf Club durante la tercera jornada del Africa Open. Viento, lo que se dice viento, nada de nada. Decir eso y pensar inmediatamente en la necesidad de hacer un buen puñado de birdies  para mantenerse en la lucha por el triunfo, hoy era casi la misma cosa…

Ya saben: es un campo estrecho, y el, rough, además, es de armas tomar. Pero si no hay viento, se hace muy corto y mucho más previsible (hoy, más de cincuenta tarjetas por debajo del par). Había que hacer birdies y los dos españoles metidos en la lucha, Manuel Quirós y Carlos del Moral,  los han hecho. Siete Quiros y seis Del Moral, para más señas. Y ahí están: saldrán mañana en los últimos partidos y con opciones claras de victoria. De eso se trataba. Han cumplido con fiabilidad exquisita.

Los líderes son Louis Oosthuizen y Markus Brier, ambos con -13. Y a un solo golpe se ha situado Manuel  Quirós (-12) que se está pegando una auténtica juerga de golf en su estreno en el circuito en 2011. Aplomo y saber estar.

El malagueño, que había comenzado su vuelta como lo demandaba la situación, con un ritmo de birdies sostenido (tres abajo en los primeros siete hoyos), después se frenó. Además, dejaba pasar el par 5 del hoyo 11 sin hacer el birdie e inmediatamente después firmaba un bogey que casi lo dejaba en tierra de nadie, algo descolgado de las primeras plazas.  Pero ahí apareció ese 'nuevo' Manolo  Quirós, ambicioso y osado. Terminaba con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos y disparaba sus opciones. Lo hacía, entre otras cosas, pateando en plan 'killer', aunque todo su juego ha resultado al final un prodigio de orden y precisión. Total: un magnífico 68 y un subidón de adrenalina para un jugador que hace un mes no podía ni sospechar que iba a vivir una situación así. Pero si algo puede decirse de este malagueño es que todo se lo ha currado golpe a golpe, pasito a pasito, sinsabor tras sinsabor, muchas veces en la sombra… 

La cosa está que arde, porque una serie de accidentes de los líderes en el tramo final ha metido en la pelea por el triunfo mañana a una veintena de jugadores. Brier fallaba un putt muy corto de birdie en el último par 5, el hoyo 15, y luego firmaba un bogey; Oosthuizen acababa con bogey en el 18; y Branden Grace liaba una monumental con triple bogey en el 16 y doble bogey en el 17. En el 16, concretamente, necesitaba tres golpes para 'convencer' a la bola de que saliera de las profundidades del rough que rodea al green. Quirós va a salir mañana a las 11,01 (hora peninsular española) en el penúltimo partido. Ahí es nada.

Carlos del Moral (-10) ha entregado hoy un valioso 69. Es posible que se haya marchado del campo con una sensación extraña, porque venía como un tiro, coqueteando ya sin complejos ni tapujos con los puestos punteros, y al final se quedaba frenado. Pero el balance debe hacerse de toda la ronda, y ésta ha sido en conjunto sólida, limpia y potente. Está a tres golpes de la cabeza. Todo puede suceder.

Sea como sea, y teniendo en cuanta que a este torneo habían venido los seis españoles que han conseguido la tarjeta en la Escuela, resulta admirable asistir a una jornada dominical con dos de ellos apurando claras opciones de victoria. No se trata de exagerar los logros de nadie de modo gratuito. Sencillamente, hay que destacar la evidencia de la magnitud de la empresa: es muy complicado concederse a las primeras de cambio una oportunidad de triunfo el domingo. Y estos chicos, Quirós y Del Moral, lo han hecho. Todos coincidimos en que lo realmente difícil es rematar la faena, pero hoy toca, sin duda, colgarles una medalla.  

Queda comprobar cómo sale el día mañana. Si reaparece el viento, y lo hace con fuerza, la jornada será larga e intrincada. Algunos pares serían muy buen resultado en según qué hoyos y habría que jugar con la prudencia y paciencia necesarias. Y si el domingo sale, valga la redundancia,  dominguero, plácido y bonachón, no hay otra que pensar en una excelente tarjeta para aspirar a la victoria.

Oosthuizen, desde el liderato, y Charl Schwartzel (-12), que al igual que Quirós terminaba con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos, son a priori los grandes favoritos, las referencias. Pero la batalla será descarnada e igualada, casi con total seguridad.