
Manuel Quirós (+1) ha protagonizado una de las grandes gestas de la segunda jornada del Danish Golf Championship, suspendida ayer por viento y reanudada este sábado por la mañana. El golfista malagueño de Benahavís, 45 años, ha superado el corte tras entregar una tarjeta de 66, sin bogeys. Ha hecho once golpes menos que el primer día, en unas condiciones de juegos muy difíciles. Es su primer corte en el DP World Tour desde 2012, concretamente desde el Open de España que se celebró en mayo en el Real Club Sevilla Golf y que acabó con victoria de Francesco Molinari.
Se dice pronto. Cierto es que en este tiempo Quirós ha jugado muy poco en el circuito europeo, pero doce años son doce años. Ya le tocaba darse una alegría de este tamaño. Su último corte en un torneo del Challenge Tour fue en abril de 2017, en Turquía. Más de siete años. No es poca cosa.
El jugador malagueño ha rematado la hazaña al estilo Manuel Quirós, en una jornada dura, complicada, donde los pares eran buenos, esos días de golf en los que toca ser paciente de principio a fin y aprovechar las oportunidades. Él lo ha hecho. Ha pateado muy bien, ha metido alguna desde fuera y ha conseguido cinco birdies. Es su torneo 76 en el European Tour y sólo tiene registradas tres rondas más bajas en su carrera: un 62 en el Madrid Masters de 2009, un 64 en la Vivendi Cup de 2010 y un 65 en el Open de Andalucía de 2008. Es su gran día por méritos propios.
Veremos dónde le lleva el fin de semana, pero el simple hecho de demostrarse a sí mismo que doce años después lo sigue teniendo para competir a la altura de los mejores, es para estar ya muy satisfecho. Y eso que, metido de lleno en su trabajo en el Real Club de Golf de Las Brisas, tiene pocas oportunidades de competir. Este año consiguió una categoría discreta a través de la escuela que tampoco le daba muchas opciones para jugar. De hecho, es su segundo torneo en el DP World Tour después de Kenia.
Rafa Cabrera Bello (PAR) también ha pasado el corte en Dinamarca. El canario ha hecho un parcial de +2 en diez hoyos, con dos bogeys y ningún birdie. Ha sido duro. La confianza no está por las nubes, después de cinco cortes seguidos fallados, y por este motivo hay que darle mucho valor a los tres pares que ha hecho en los hoyos 16, 17 y 18, hoyos que se han jugado muy complicados, con la amenaza del corte sobre su cabeza después de hacer dos bogeys seguidos en el 14 y 15.
Rafa y Quirós son los únicos españoles que han pasado el corte en el Lubker Golf Resort. Dos supervivientes del gran naufragio, pues once de los nuestros se han quedado fuera. La criba se cerró en +1 e Iván Cantero se quedó a las puertas.
Por arriba, el líder es Lucas Bjerregaard (-7), que ha firmado entre ayer y hoy una gran tarjeta de 65 golpes, sólo superado por Ugo Coussaud (-1) y Andy Sullivan (-4), ambos con 64. Es curioso. Hubo un tiempo no muy lejano en el que Bjerregaard, antes de la irrupción de los Hojgaard al frente de una gran generación danesa, parecía llamado a ser el referente del golf en Dinamarca. Justo ahora, venido a menos aunque tratando de volver al máximo nivel, se coloca líder en su casa.
Bjerregaard tiene dos golpes de ventaja sobre siete jugadores: Pepperell, Rasmus Hojgaard, Langasque, Guerrier, Saddier, Reitan y Neergaard-Petersen. Destaca también la peresencia en el top 10 del amateur Jacob Skov Olesen, ganador del British Amateur este año. Hablando del poderío de las nuevas generaciones danesas.
Nos ha quedado un gran día del movimiento para este mismo sábado, pues tenemos nada menos que a 41 jugadores separados únicamente por cinco golpes y entre el último que ha pasado el corte y el segundo clasificado apenas hay seis impactos de diferente. Realmente, todo puede pasar aún en Dinamarca.


