Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Marchando un par de ‘sesentayochos’ sin sacudirse el polvo…

Marchando un par de ‘sesentayochos’ sin sacudirse el polvo…

Compartir

En ocasiones, un jugador de golf termina una gran vuelta sin la sensación de haber hecho nada especial. Nada heroico. Son vueltas que se van dando así, donde casi todo marcha por el cauce correcto, en las que no hay que sudar la gota gorda para sacar recuperaciones, tampoco se meten grandísimos putts…

Es la tendencia que tenemos todos a grabar en la memoria sólo aquello que nos produce sobresalto, para bien o para mal. Hoy, Álvaro Quirós y Rafa Cabrera Bello han entregado sendos 68, un magnífico resultado aunque no haya soplado el viento. Sin embargo, ambos coincidían en el nudo de su análisis: ninguno sentía haber hecho un golf de otra galaxia, dentro de la corrección notable de su juego.

Quirós nos ha explicado que “en realidad no he sentido que la vuelta haya echado a rodar de verdad en ningún momento. He aprovechado bien los pares 5, eso sí, pero me han faltado embocar esos dos putts de media distancia, entre cuatro, cinco o seis metros, para redondearlo todo. Estoy contento porque todo ha ido por su sitio, aunque sin grandes cosas. Bastante bien desde el tee… Sólo he fallado con algunos palos muy cortos en las manos, que tenía que haberlas dejado más cerca”.

Álvaro ha pateado cinco veces al menos desde esta distancia que revoluciona una vuelta (aunque, hay que insistir, los 68 no se regalan…). En los hoyos 16, 17, 1, 7 y 8 (en el orden en que han sido jugados hoy por el de Guadiaro), tuvo opciones de birdie de entre 3 y 6 metros. Ninguna entró.

Obsérvese el paralelismo con el razonamiento de Cabrera Bello: “ha sido una vuelta correcta. Sin sustos ni grandes problemas. He hecho muy pocos errores y, de hecho, he acabado sin bogeys, así que ni siquiera los errores han sido graves. He pegado bien al driver y sólo he fallado un green. He fallado un putt cortito, pero luego he metido uno muy largo en el hoyo 13, así que quedaba compensando. Me he sentido cómodo en el campo. Con el control del juego. Y además los errores no me afectan demasiado”.

El canario se ha hartado de patear para birdie, aunque no fuera desde muy cerca. Quizá por eso, igual que Quirós, sentía que su vuelta no había sido excepcional. Ambas, en todo caso, lo han sido.

Quirós, como ya ocurriera en Qatar, espera ahora que el viento salte de verdad durante el fin de semana. “Quien venga desde atrás y no quiera que salte el viento es que está un poco tonto, porque si hay la calma de hoy, lo normal es que se hagan muchos birdies y a ti no te dé tiempo a llegar hasta arriba en la clasificación”.