Marco Penge ha sido elegido Jugador del Año del DP World Tour 2025 tras imponerse en la votación realizada por sus propios compañeros de circuito y se convierte en el ganador del Seve Ballesteros Award de la pasada temporada.
El galardón, que lleva el nombre del legendario jugador cántabro, unificó en 2021 los antiguos premios Player of the Year y Golfer of the Year en un único reconocimiento otorgado por los miembros del DP World Tour. El inglés, de 27 años, culmina así una temporada de auténtica explosión deportiva. En su segundo curso completo en el circuito europeo, Penge logró tres victorias —Hainan Classic en abril, Danish Golf Championship en agosto y el Open de España en octubre—, se metió entre los 30 mejores del Official World Golf Ranking y terminó segundo en la Race to Dubai Rankings Delivered by DP World. Además, fue el mejor clasificado de los diez jugadores que consiguieron la tarjeta para el PGA Tour en 2026.
Especialmente significativa fue su victoria en el Open de España, uno de los torneos más históricos del calendario europeo, triunfo que además le aseguró su presencia en el Masters y en The Open de 2026.
Sus tres títulos, junto a otros cinco top 10, le permitieron pelear hasta el final por la Race to Dubai. Un giro radical respecto al año anterior, cuando salvó la tarjeta en el último torneo puntuable de 2024. “Me siento increíblemente honrado de haber ganado este prestigioso premio”, señaló Penge. “Tuve una gran temporada en el DP World Tour, pero que mis compañeros lo reconozcan significa muchísimo. Pasar de luchar por mantener la tarjeta a ganar un premio que lleva el nombre de Seve en solo un año es algo de lo que estoy enormemente orgulloso”.
Javier Ballesteros, hijo del mítico campeón español, destacó la trayectoria del inglés: “Desde sus primeros pasos hasta su progresión en el Challenge Tour y su éxito en el DP World Tour, Marco ha demostrado talento y determinación. Es un ganador más que merecido del Premio Seve Ballesteros”.
Por su parte, Guy Kinnings, director ejecutivo del DP World Tour, subrayó la dimensión del salto dado por el británico: de estar fuera del top 400 mundial a situarse entre los 30 mejores del mundo en una sola temporada, respaldado no solo por tres victorias sino por una notable consistencia competitiva.



