
Esas cosas que pasan en un torneo de golf profesional. Alfredo García Heredia se encuentra en el putting green practicando con el palo decisivo. Hasta ahí todo normal… Pero si uno se fija bien, rersulta que apunta a un agujero más pequeño de lo habitual. Pero bastante más pequeño…
Se trata, en realidad, de un complemento para el entrenamiento que consiste en un aro de plástico que se acopla directamente en el hoyo y que reduce el diámetro del mismo. Tiene, además, dos graduaciones de dificultad.
Podría pensarse: «si ya es difícil embocar, para qué ponértelo más complicado…» Bienm, en realidad la utilidad tiene dos vertientes. Por un lado, evidentemente, te obligas a afinar más con la dirección y la fuerza, puesto que cualquier error se magnifica. La otra vertiente es puramente psicológica, por ingenuo que parezca: cuando quitas el aro la sensación es la de ver un hoyo más grande y la de patear con más confianza. Así nos lo confirmaba García Heredia.
El jugador asturiano se hizo con este artilugio a través de internet. En concreto, a través de una página que se llama golfaroundtheworld.com, especializada en todo tipo de artefactos de golf.


