
Matteo Manassero nació el 19 de abril de 1993…
Un día después de la victoria de Jean Van de Velde en el Roma Masters disputado en Castelgandolfo.
Tres días antes de que Miguel Ángel Jiménez hiciera 70 golpes en la primera ronda del Heineken Open celebrado en el recorrido catalán Osona Montanya. Hoy, casi 19 años después, han jugado juntos por segundo día consecutivo en el Open de Andalucía. “Si podría ser mi hijo…”, asegura Miguel con una sonrisa abrazando al italiano después de firmar la tarjeta.
Pues sí, han pasado casi veinte años y Manassero y Jiménez tienen el mismo resultado en un torneo del Circuito Europeo tras 36 hoyos. A uno del liderato. Luchando por la victoria a brazo partido. Y esto es el reflejo de dos cosas extraordinarias. Que Manassero es un campeón con una precocidad impresionante y que Jiménez es un veterano con el corazón de un chaval de 20 años. No está mal verlos juntos de vez en cuando para refrescarlo. Mañana volverán a jugar juntos. Dos generaciones y un destino.
Manassero asegura que Jiménez es un ejemplo para todos. “Cuando juegas con él aprendes, es una gran experiencia”, señala. Miguel le devuelve el elogio. “Tiene 18 años y ya es un campeón, ¿cuántos has ganado, dos? Imagínate… Tienes toda la vida por delante. Por lo menos 30 años…”, afirma el malagueño.
Y de eso iban hablando por el campo. Partida relajada, divertida. “Nos sacamos 30 años”, recuerda Matteo en un instante de la vuelta. “Mi hijo tiene sólo dos años menos que tú”, remata Jiménez. Como si fueran de la familia. Risas y birdies a partes iguales. Ambos están para ganar el torneo. Una vez más, el golf no entiende de edades.


