Hoy, por suerte para todos en el KLM Open, era martes. De ser jueves, viernes, sábado o domingo la escabechina habría sido brutal. Ha soplado mucho viento y el The International, la sede del torneo por segunda vez consecutiva, no es precisamente un osito de peluche. Seguramente, se habrían contado con los dedos de una mano los jugadores que hubieran terminado bajo par. El recorrido de Ámsterdam es un magnífico test de golf, estilo links, con sus dunas, sus chepitas, sus greenes duros, con mucho movimiento. Es gobernable y edulcorado cuando no sopla viento y fiero como pocos cuando sí. Hoy estaba ingobernable.
Para muestra, un botón. Qué mejor. Iván Cantero estaba jugando su ronda de prácticas cuando ha llegado al hoyo 7, un par 3 de 210 metros desde atrás. El viento estaba en contra. Se estaba jugando laguísimo, hasta el punto de el golfista de Llanes, uno de los principales pegadores del DP World Tour, ha tenido que pegar el mini drive para buscar el green. Si hoy hubiera sido competición oficial, es muy probable que ni siquiera el 20 por ciento del field hubiera cazado el green.
Sin embargo, por suerte para los muchachos hoy sólo era martes. Va a soplar viento todos los días hasta el domingo, al menos eso dice la previsión que maneja el DP World Tour, pero en ningún caso con tanta fuerza como hoy. Será determinante, pero no una escabechina. Parece ser que el peor día será el sábado, cuando se aguarda una combinación importante de viento y agua.
Sea como fuere, no todo son malas noticias respecto al tiempo en tierras de Países Bajos. La primavera ha sido muy buena y mucho más seca de los habitual, por lo que el rough ha crecido mucho menos que el año pasado. En este sentido, todos los jugadores han respirado aliviados cuando han ido entrando al recorrido orange. El rough salvaje que se encuentra más allá de lo que se corta a discreción del Tour está mucho más domesticado. El año pasado se perdieron muchas bolas, algo que no debería ocurrir esta semana. Penalizará, pero no será un ‘destroza vueltas’.
La pena es que se espera agua en las próximas horas, por lo que los greenes y las calles no van a poder estar tan secas y firmes como le gustaría al Tour. Sea como fuere, el test será complicado. El año pasado ganó el italiano Guido Migliozzi en el desempate con un total de -11. Si el viento no sopla con más fuerza de lo que ahora mismo indica la previsión, lo normal es que el resultado ganador sea algo más generoso este domingo. Como mínimo debería estar en -15. En el año 2019, cuando se jugó en el The International por primera vez, con victoria de Sergio García sobre Nicolai Hojgaard, el resultado ganador fue de -18.



