
Vaya la que se está organizando en El Algarve. Una vez acabado el turno matutino de la segunda jornada del Portugal Masters, Bernd Wiesberger (-7) es el nuevo líder…
Pero Padraig Harrington (-6), Michael Campbell (-5) y Miguel Ángel Jiménez (-5) están muy metidos. Del irlandés siempre cabe aguardar un ‘regreso’ triunfador. Del neocelandés quizá no tanto, si nos atenemos al calibre del agujero en el que lleva metido casi tres años, pero es cierto que en las últimas semanas y meses se ha asomado tímidamente. Y de Miguel podríamos estar hablando horas acerca de su amor propio.
Esta termporada, sin ser mala (porque más de medio millón de euros no se suman por tu coleta bonita), llevaba camino de ser la peor de los últimos diez años. ¿No sería que a Miguel, finalmente, le iban a fallar las fuerzas? Y resulta que él siempre termina encontrando motivaciones.
Ayer se marchó algo ‘mosca’ al hotel, cuando en realidad su vuelta había sido notable. Hoy ya había reseteado antes de salir a jugar. De hecho, se había dado cuenta de que, en efecto, su 69 de ayer era más que bueno.
Y su vuelta ha sido de nuevo muy sólida. Hoy el Oceanico Victoria ha dado una vuelta de tuerca y está más complicado que otros años. Harrington era de los que dijo que se ganaría con veinte abajo, como mínimo, pero quizá haya que echar marcha atrás. Los greenes van cogiendo un tono pardo y están muy rápidos, ingobernables por momentos. Se nota. Los resultados no son tan explosivos como en ediciones anteriores. El filtro es mayor, lo que beneficia a los grandes jugadores, a los más completos, a los que guardan más recursos en su bolsa… A Miguel.
El resto de los jugadores de la Armada que salía hoy en el turno de mañana se ha quedado fuera del corte. Sin opción alguna. Lo tenían ya muy complicado y tampoco se han dado una opción de gran remontada: Álvaro Quirós (+9) Jorge Campillo (+6), Pablo Martín (+6) y Nacho Garrido (+10).


