
Exhibición de golf ‘multicolor’ en la tercera jornada del BMW Italian Open de Fredrik Andersson Hed (-17)…
El sueco ha destrozado el Royal Park i Roveri de Turín y ha entregado un 63. Ha sido una apisonadora: mejor tarjeta del día y del torneo. Desde el tee sólo ha fallado una salida, con los hierros ha estado de sobresaliente y en los greenes ha sido un martillo pilón… Para colmo, cuando tuvo que recuperar lo hizo sin sobresaltos, o incluso embocando desde el bunker para birdie, como en el hoyo 17. Incontestable, apoteósico.
Miguel Ángel Jiménez (-11) fue el único que por momentos no sólo le hizo frente, sino que le discutió el liderato. Tiene mérito en vista del despliegue del sueco. De hecho, en el tee del hoyo 14 la lucha entre ambos era casi de leyenda, y el malagueño venía de encadenar cinco birdies seguidos, y ocho birdies en los últimos diez hoyos. Sin embargo, Miguel comenzó a fallar algunos golpes desde la calle que le complicaban la existencia y terminaban provocando tres bogeys en la recta final que han dejado el torneo en manos de Andersson Hed, porque éste seguía a lo suyo, como si fuera una aleación extraterrestre de sus compatriotas Karlsson y Stenson.
¿Está todo el pescado vendido en Italia? Pues habrá que verlo, aunque es evidente que el sueco lo tiene bien apuntalado. Como quiera que este jugador ya ha estado algún domingo para ganar y le tembló el pulso, vamos a dar un margen de duda que en este caso favorece a Jiménez, quien por cierto vuelve a salir mañana en el partido estelar. Andersson Hed tiene 38 años y aún no ha ganado en el circuito europeo.
Ignacio Garrido (-9) va a luchar mañana como mínimo por la segunda plaza, a la espera de un descalabro del sueco. El madrileño se ha dejado en el campo algunos birdies con putts bastante cercanos que no querían entrar: el último del 18 es el paradigma de todos ellos, porque todavía no entendemos qué hizo esa bola para no caer en la cazuela.
Alejandro Cañizares (-5) ha sido víctima de un momento peliagudo. Hasta el par 5 del hoyo 8 estaba siendo seguramente el mejor jugador sobre el campo, desplegando un golf potente y sólido y en lo más alto de la clasificación. Pero falló un aprochito cercano en ese hoyo, sin aparente complicación, y a partir de ese momento perdió aplomo o seguridad. De ahí salía con un bogey que le costó mucho digerir.
Pablo Larrazábal (-4) y José Manuel Lara (-3) han ganado al campo en sendos recorrido notables y bien trabajados, aunque lo cierto es que hoy se han visto muchas vueltas muy bajas. Carlos Rodiles (-2) entregaba una tarjeta de par.


