Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Miguel mira de frente a su némesis

Miguel mira de frente a su némesis

Compartir

Jiménez sale el domingo en el partido estelar y se pone en disposición de ganar el Open de España en su vigésimo séptimo intento

El Open de España ha consumido 54 hoyos, tres jornadas, y el joven Thomas Pieters (-7) aguanta con solvencia en el liderato tras jugar una bajo par. Muy serio lo suyo, porque el Stadium course del PGA Catalunya está de mírame y no me toques.

Con los greenes cada vez más duros, el rough grueso de festuka cada vez más molesto y traicionero, todo ello aderezado con el vinagre de la casa, ese vientecito vespertino que pica, los últimos partidos no lo han tenido fácil. De hecho, el compañero de partido estelar del belga, otra promesa, Eddie Pepperell (+2), claudicaba con un 79 matador.

A dos golpes del líder acecha Miguel Ángel Jiménez (-5), que apretaba cuanto podía con un excelente 69 (lástima de bogey final en el 18) para situarse exactamente donde quería. A ver, puntualicemos. Siempre se puede estar mejor, pero el malagueño hubiera firmado el miércoles este escenario, saliendo en el último partido del domingo, cerquita del líder y en un campo que lleva a todos con la soga al cuello. Y si ese líder es además un jugador joven e inexperto, pues mejor.

Por supuesto que hubiera firmado esta situación. Porque hay que considerar además que el Open de España es en realidad la némesis del malagueño, si tenemos en cuenta su historial cuajado de triunfos y de excelentes actuaciones: Miguel suma en el circuito europeo 131 puestos de top-ten, al margen de sus veinte victorias.

Ante estas cifras apabullantes, el historial del churrianero en el Open de España está por debajo: está completando su vigésimo séptima aparición en el Open de España (la primera data del año 1983), donde no ha ganado, como bien se sabe, y sólo suma cuatro puestos de top-ten (fue 7º en el RACE en 1992, 2º en El Prat en 1999, 3º en El Saler en 2001 y 4º en el Real de Sevilla en 2008), habiéndose quedado fuera del corte en nueve ocasiones, un tercio del total (Miguel suma hasta la fecha 501 cortes pasados en 626 torneos, una proporción rotundamente mejor que la que muestra en el Open de España).

Da la sensación, no obstante, de que este ‘nuevo’ Miguel, versión cincuentena, es aún superior a las anteriores, por absurdo que pueda parecer. Es pues un excelente momento para mirar de frente a su némesis y volverla a retar. él nunca ha dejado de plantearse retos y de conseguirlos. Todos, salvo dos: la victoria en un Grande y en un Open de España.

El malagueño es desde luego la opción más importante de la Armada en la jornada dominical, toda vez que Álvaro Quirós (+1) tropezaba hoy bruscamente (tarjeta de 76 golpes) y Sergio García sigue sin encontrar el modo de meter la directa esta semana. El de Borriol mejoraba hoy sus prestaciones de tee a green, pero sin tino en los greenes.

La jornada final se presenta de locura. Si algún jugador situado en torno al resultado de PAR es capaz de entregar por delante de los partidos finales un resultado de 66 ó 67 golpes, no digamos uno de 65, puede poner el torneo patas arriba. No lo olvidemos: los greenes van a estar aún más duros y rápidos y las banderas de domingo tienen mucha guasa. Pero mucha. Será muy difícil dejar cerca la bola. En esta tesitura podríamos contar todavia con el propio Quirós (+1), con Sergio (PAR), con Cañizares (+1) o con Velasco (PAR).

Pero claro, ellos tienen que volar. Otros como Green (-4), Ramsay (-4), Wood (-4), Aguilar (-3), Bland (-3), Fisher (-3), Luiten (-3) o Kiefer (-3) lo tienen algo mejor…

Como bien pueden imaginarse nada va a distraer a Miguel Ángel Jiménez de su empeño. A las 17.50, una hora y veinte después de acabar su vuelta, el malagueño salía del putting green, ajeno a la verbena futbolera. Todavía tenía que pasar por el vestuario, ducharse, cambiarse y marcharse la hotel antes de volver a cenar en Els Tinars. Se dio la vuelta y nos dijo: «es más productivo para mi estar dando bolas que viendo el fútbol».