
Se había plantado Miguel Ángel Jiménez en el tee del hoyo 14 con un resultado cañón de uno abajo. Pero el hombre del mazo aguardaba hoy detrás de cada esquina en el Doha Golf Club (ver crónica del día)…
El malagueño cuenta lo que pasó en el 14: “pegué un drive pobre. No sé qué pasó, me aceleré y pegué mal… Me fui a un rough imposible. Después pegué un capón con la madera 5, wedge y dos putts… Pero bueno, esas cosas pasan. Lo que de verdad me mató fue lo del hoyo 15…”
¿Y qué pasó en ese hoyo 15? El jugador español reconocía a Tengolf con honestidad que, aunque parezca mentira, un jugador de su experiencia aún tiene que aprender lecciones. “En el 15 he hecho un doble bogey por pura avaricia. Tenía 157 metros a green con el viento a favor y un hierro 9 en las manos. Pero esa bandera no estaba para atacarla y yo lo he intentado por pura avaricia. En días como este hay que tener muy claro qué banderas atacar, cómo y cúando… Y después de fallar el green, todavía he intentado hacer approach y putt y me he vuelto a equivocar, cuando tenía que haber jugado al bogey… Eso es un principio básico, y mucho más en jornadas tan duras como ésta: si te has equivocado, no te equivoques otra vez. Me he ido de allí con un doble bogey que me ha quitado completamente las ganas de jugar al golf, porque hasta ese momento venía bien y templado. En un día tan duro hay que saber aguantar el resultado cuando toca y yo hoy no he sabido hacerlo en ese momento”.
De todos modos, al final metía un puro en el hoyo 18 para birdie “de unos quince metros. Un gran canuto, sí señor”, explicaba con una sonrisa de oreja a oreja. “El líder está ahí al ladito. Vamos a ver qué pasa al final del torneo. Si mañana viene el día igual hay que aprender de lo que ha ocurrido hoy. Ya ves, siempre tienes lecciones que aprender y recordar”.


