El DP World Tour sigue en el desierto. Atrás quedaron los Emiratos Árabes para dar paso a Baréin. La distancia es un sube y baja en avión y, sin embargo, hay diferencias. Para empezar en el reloj. Dos horas más con España. Una menos que en Dubai o Ras al Khaimah. Y después en el termómetro. A duras penas la máxima va a superar esta semana los 20 grados. De lujo.
El Bapco Energies Bahrain Championship regresa al calendario por segundo año consecutivo y lo cierto es que el campo, el Royal Golf Club, ha sorprendido a todos los jugadores en positivo. El año pasado ya supo defenderse bien por el viento, de hecho el ganador Dylan Frittelli terminó con -13, pero es cierto que los greenes no fueron los mejores del año, más bien a contrario. Más de uno y más de dos las pasaron canutas.
No es que ahora sean los mejores del año, pero los que ya estuvieron el año pasado se han llevado una grata impresión. El trabajo realizado por el greenkeeper inglés Jamie Faulkner ha sido extraordinario. La bola rueda muy bien y más de uno ha respirado aliviado. Quien pretendiera ponerlo de excusa para su rendimiento esta semana se va a tener que buscar otra cosa.
El campo tiene menos rough que el año pasado. Es bermuda y sin temperaturas altas le cuesta coger vuelo. Se ha resembrado, pero aún así estará un poco más asequible en ese sentido. No obstante, este bonito recorrido links tiene como gran defensa, como casi todos los links, el viento. Y de nuevo va a ser un aliado esta semana… Va a soplar.
Según el meteorólogo del Circuito Europeo, el día donde más va a apretar es el jueves, con una intensidad sostenida de entre 22 y 30 kilómetros y rachas que pueden superar en ocasiones los 37. Una cosa seria. El viernes será algo similar, el sábado baja un poco y el domingo vuelve a subir, aunque algo menos que el jueves. Si se mantiene esta previsión, lo normal es que el resultado ganador se sitúe entre el -10 y el -15. Ya jugarán con las banderas según vaya evolucionando el torneo para apretar más las tuercas o menos.
El otro cambio sustancial del campo es que se han alargado dos tees respecto al año pasado. Concretamente, el 10 y el 18. En el 10, un par 4 corto, se le han añadido 23 metros, de manera que ha pasado de tener 310 a 333. Lo justo para que no se llegue a green de uno, ya que ahí el viento predominante, el que se espera esta semana, del noroeste, pega en contra. Obviamente, el hoyo va a perder un poco de espectacularidad, pero en realidad es hace por un tema de tiempo de juego. Ahí se produjeron parones importantes el año pasado, se ralentizó mucho el ritmo esperando los tiros a green. De esta manera se le va a ganar tiempo a la vuelta. El DP World Tour y su esmerada lucha contra el juego lento. En el 18 se han añadido 18 metros y se ha cambiado un poco el ángulo de salida. Una novedad interesante que veremos cómo afecta.
Se espera un gran test de golf en Baréin donde el viento volverá a ser crucial para la resolución del torneo. Allí tenemos a doce españoles con el objetivo de dar continuidad al triunfo de Alex del Rey el pasado domingo: el propio Alex, Ángel Hidalgo, Manu y Nacho Elvira, Pablo Larrazábal, Jorge Campillo, David Puig, Alfredo García Heredia, Iván Cantero, Rafa Cabrera Bello, Ángel Ayora y Joel Moscatel.



