
Nacho Elvira va a jugar el Alfred Dunhill Links Championship, pero a la hora de escribir esta historia aún no ha llegado a Escocia. Su avión aterrizará hoy en Edimburgo un cuarto hora después de las once de la noche, hora local. Su salida este jueves por el tee del 10 de Carnoustie está prevista a las 10.28 de la mañana. Entre tomar tierra, si no hay retrasos claro, y pegar el primer golpe van a pasar menos de 12 horas. Jamás había hecho algo igual en toda su carrera.
El golfista cántabro no ha tomado esta decisión por ningún capricho, sino obligado por las circunstancias. Todo tiene que ver con la salud y, más concretamente, con un inoportuno bicho en forma de virus que ha creído conveniente campar a sus anchas en la familia Elvira en los últimos días. Los problemas, de hecho, se remontan a la semana pasada en el Acciona Open de España. Sin que sirva de excusa, jamás lo haría el mayor de los Elvira, ya jugó mermado en el Club de Campo Villa de Madrid, donde falló el corte tras una muy mala primera ronda.
El asunto no ha sido ninguna tontería y ha terminado con todos los miembros de la familia en el hospital. Este martes, sin ir más lejos, Nacho aún tenía puesta una vía para recuperar parte de lo que se ha llevado el virus. Sólo el lunes había perdido tres kilos y más de once desde el Open Championship. Han sido nueve días muy complicados en los que Cristina, su mujer, ha estado ingresada. Por todo esto, Nacho ha ido retrasando su viaje. De hecho, tenía vuelo para el lunes, lo perdió, y sacó otro para el martes… y también lo perdió. Hoy al fin sí vuela a Escocia. Ha apurado hasta el final para recuperarse lo mejor posible y asegurarse de que tanto Cristina como sus hijas se encontraban ya bastante mejor.
Alguno se preguntará porque no se ha borrado del torneo. La explicación es que había decidido saltarse el Open de Francia la próxima semana. Si no hubiera jugado en Escocia serían dos semanas consecutivas sin competir y sin sumar. Es consciente de que no va a disputar el torneo en las mejores condiciones, sin entrenar el campo y sin tocar un palo desde el viernes, pero acabó con buenas sensaciones la segunda ronda del Open de España y quiere sumar para estar más arriba en la Race to Dubai y pelear por una de las tarjetas del PGA Tour. Las expectativas son bajas, pero nunca se sabe. Su caddie, David Morago, sí lleva toda la semana en Carnoustie, Kingsbarns y el Old Course para allanar el camino lo mejor posible a Nacho.
Curiosamente, de las primeras cosas que va a ver Elvira cuando llegue a Carnoustie va a ser al actor estadounidense Michael Douglas. Será su compañero de partido, ya que recuerden que el Dunhill Links se disputa en formato Pro AM. Tendrá una buena historia para contarle estos días. Al menos, Elvira conoce muy bien los tres campos de la rotación de este torneo, ya que lo ha jugado en muchas ocasiones. De hecho, el último top 10 de un español lo consiguió él en 2018.


