
Una vez relatadas y debidamente ensalzadas las peripecias de Miguel Ángel Jiménez en su segunda ronda del Volvo Golf Champions, conviene consignar que el movimiento y la enjundia del torneo no se han quedado ahí…
Los cuatro líderes que marchan con un acumulado de -11 (Edoardo Molinari, Hanson, Jacquelin y Jiménez) encabezan una apretadísima clasificación. Si, por ejemplo, diésemos todavía opciones de victoria a quienes marchan con un registro de -5 (a seis golpes de los líderes), y tampoco parece algo demasiado osado teniendo en cuenta que restan 36 hoyos por disputarse, resulta que aún tendríamos 43 candidatos al triunfo el domingo. Un tropel que busca sitio a empujones. Y todos pueden encontrarlo…
Vayamos primero con las malas noticias. Nacho Garrido (-1), José María Olazábal (-1), Pablo Martín (PAR) y Gonzalo Fernández Castaño (+2). Casi podria decirse de los cuatro que no han estado demasiado certeros de tee a green, y tampoco han podido resolver todos los problemas recuperando alrededor de green. Gonzalo, además y según parece, tampoco está en un gran momento físico (sufre serias molestias en la espalda), así que lo tenía aún más complicado. Qatar y la opción de revancha están a la vuelta de la esquina…
Todos los demás españoles entrarían en ese supuesto (y algo ingenuo, de acuerdo) gran abanico de candidatos al triunfo. Desde Alejandro Cañizares (-5), que hoy se ha hartado de tirar putts de birdie desde diversas distancias sin poder rematar la vuelta, hasta el mismo Jiménez.
Entre medias, muchas más opciones. Y casi todas interesantes. Lara y Cabrera Bello ya había dejado su particular listón en -7 durante el turno matutino. (VER CRÓNICA DE LA MAÑANA).
Lo de Pablo Larrazábal (-7) ha sido hoy una auténtica prueba para su sistema nervioso. Ha cogido todos los greenes del campo. De cabo a rabo. Los 18. Y ha sumado al final 35 putts para una sufrida vuelta con un bogey y dos birdies. Pero ha salido victorioso y esta moraleja no es cuestión baladí. Está dentro de la pelea y permanece enchufado.
Quedan otras dos balas de lujo. Las de Sergio García (-8) y Álvaro Quirós (-8), que han jugado juntos jueves y viernes y seguirán haciéndolo al menos el sábado después de clavar sus resultados. Los greenes parecían hoy algo más rápidos y, con lo revirado de su perfil, las recuperaciones se complicaban un poco más. Quirós, por ejemplo, lo ha sufrido en sus carnes. Pero el de Guadiaro está a tres golpes de la cabeza. Un final algo desordenado con dos bogeys en los tres últimos hoyos le ha impedido salir en los últimos partidos mañana, pero el fin de semana le abre de par en par las puertas…
La vuelta de Sergio admite algunas conclusiones realmente interesantes. Se liaba el de Castellón con dos hierros defectuosos en los hoyos 15 y 16, cuando venía de nuevo lidiando con oficio y eficacia el recorrido. Doble bogey y bogey. Pero se mantuvo a flote y despejado. A eso se le llama actitud. Seguramente por eso pudo terminar con dos birdies magníficos en el 17 y 18. Otro apunte: se le ve pateando con mucha determinación y, lo que es mejor, acierto.


