
Paul Lawrie se convirtió ayer en el ganador más veterano del Circuito Europeo desde, cómo no, la última victoria de Miguel Ángel Jiménez…
Es decir, el European Masters de 2010. A sus 43 años, y con todo un British Open a sus espaldas, aún le temblaba la voz durante la entrega del trofeo y admitía que no había podido dormir bien la noche anterior…
Se trata de una victoria muy especial en su carrera, más emotiva si cabe que la primera que logró en Qatar en 1999. Y es que el triunfo de ayer le abre las puertas de muchas cosas que tenía olvidadas en algún rincón de su memoria. Se ha vuelto a meter entre los 50 primeros del ránking mundial, algo que no cataba desde 2003, y se ha ganado una invitación para el WGC Accenture Match Play, cita a la que no comparecía desde 2004.
Pero si tenemos que rebuscar en el fondo de su alma, aún es más emotiva la victoria por otra razón mucho más especial. Es su primer triunfo desde el fallecimiento de su entrenador y amigo, Adam Hunter, el preparador que lo guió a la conquista del British Open en 1999 y que murió en octubre del año pasado víctima de una leucemia. "Este trofeo es más especial que el de hace trece años. Para empezar pesa un poco más que entonces porque tengo 43 años. Estoy muy feliz y se lo quiero dedicar a Adam. Lo primero que voy a hacer es telefonear a su mujer, Caroline, para compartir con ella esta alegría", explicó mientras levantaba el trofeo.
Sergio García y el resto de jugadores que trataron de darle alcance en la clasificación comprobaron que se trataba de una misión imposible. Era el día de Lawrie. Así lo reconocía el escocés.
"Difícilmente podría haber jugado mejor que ayer. El eagle del 9 me dio un impulso muy especial, pero en realidad fue una vuelta fantástica. Me encanta este campo y disfruto mucho siempre que lo juego".
Lawrie, además, está ahora mismo metido en el equipo europeo de la Ryder Cup. "Siempre es un objetivo y es especial, pero ahora mismo queda mucho tiempo para Chicago y sólo voy a centrarme en ir torneo a torneo. Algo debo estar haciendo bien en mi preparación porque los resultados están siendo buenos".
Paul Lawrie ha vuelto y tiene la confianza por las nubes. De hecho, dejó estar perla para el final: "¿No sería maravilloso volver a repetir aquello del 99?". Aquella temporada ganó el Qatar Masters y después se impuso en el British. La cita este año es en Royal Lytham & St. Annes.


