
¿A ustedes qué les dice esta imagen de Sergio García, tomada hoy por Tengolf durante el Pro-Am del Commercialbank Qatar Masters? Quizá les parezca que el jugador español estaba preocupado, o ligeramente enfadado, cansado o mustio. Nada más lejos de la realidad…
Sergio García está tranquilo. El martes salió notablemente satisfecho del Doha Golf Club. Le había pegado bien a la bola. Y hoy, tras disputar el Pro-Am, las sensaciones no habían sido igual de buenas, pero nada alarmante. Al menos, él no piensa alarmarse. Piano, piano. Así lo ha decidido.
Igual que también ha tomado la firme decisión en su fuero interno de no presionarse a diario sobre lo que vaya a ocurrir en las próximas semanas o meses. Y a juzgar por cómo se le ve, lo está consiguiendo. No ha cambiado casi nada de sus rutinas habituales. Trabaja del mismo modo y en la misma cantidad que siempre, pero entiende que la parte mental debe tenerla de su lado, y no hay nada peor que anticiparse a los acontecimientos e inquietarse por el futuro a corto y medio plazo.
“Si soy sincero, la semana pasada le pegué fatal a la bola en Bahrain. Pero fatal. Sigo trabajando algunas cositas y hoy (por ayer, martes) he notado alguna mejora. Pero no quiero echar las campanas al vuelo ni pensar que ya está todo. Tengo que seguir poco a poco. Esto va a ser una mejora poco a poco y así me lo tengo que tomar. Necesito pegar bien a la bola, tener el control, porque ese ha sido mi punto fuerte siempre y poquito a poco me voy acercando”, nos explicaba ayer tras su vuelta de prácticas.
Esta buena actitud (esta llamada a la paciencia) ya le sirvió en Bahrain para reaccionar muy bien después de algunos errores. Como también le sirvió ese nuevo grip de putter que mostró la semana pasada, y que va a mantener en Qatar a partir de mañana. “Estoy contento con el nuevo grip. Me veo un poco más sólido en los greenes, con algo más de regularidad y consistencia”, explicaba.
El Doha Golf Club le encanta (posiblemente es el que más le gusta de la gira por el desierto) y la presumible aparición del viento tampoco le preocupa demasiado. “A mí, mientras no haga mucho frío, lo demás lo llevo bien. Bueno, la lluvia tampoco es de mis situaciones preferidas”, sentenciaba.


