Los caminos de vuelta cuando el GPS nos ha jugado una mala pasada nunca son fáciles. Hay que ir poco a poco, a la antigua usanza, preguntando aquí y allá, recomponiendo la senda miga a miga. En el golf sucede algo parecido. Rara vez un golfista que lleva tiempo sin encontrar su mejor versión la recupera de un día para otro. Muy rara vez. Puede sonar la flauta un día, incluso una semana, pero la consistencia, y sobre todo la confianza, se retoma golpe a golpe. Rafa Cabrera Bello (-5) se sacó una piedra de la mochila la semana pasada superando el corte en una segunda ronda tensa en Ras al Khaimah y jugando bajo par sábado y domingo. Hoy se ha sacado otra. Ha firmado su mejor inicio de torneo en dos años.
El golfista canario ha entregado una tarjeta de 67 golpes, con seis birdies y un solitario bogey, y se ha colocado en la parte de arriba de la clasificación. Es su primer vuelta por debajo de 70 golpes desde el Alfred Dunhill Links Championship. Se dice pronto. Han pasado cerca de cuatro meses y seis torneos, Open de España, Estrella Damm Andalucía Masters, Corea, los dos de Australia y Ras al Khaimah. Al mismo tiempo, podemos estar de acuerdo en que globalmente es su mejor jueves desde Tailandia en 2023. Sí, en 2024 hizo 67 golpes en Japón, en el ISPS Handa Championship, pero aquello era un par 70 y ni se asomó al top 10, y en el Danish Open se colocó tercero tras la primera ronda, pero con una vuelta de 69 golpes, tres bajo par. De este modo, si unimos resultado y clasificación, su mejor primer día en mucho tiempo.
Rafa sigue recogiendo migas una detrás de otra, con paciencia y convicción de que no hay otra manera de volver a su mejor nivel que no sea con trabajo y paso a paso. Su golf está cada vez mejor, se siente convencido de cómo le está pegando a la bola, pero falta por convencer a la cabeza, sin duda el palo más tozudo de la bolsa. Está en ello. Lo de hoy en Baréin es una piedra menos. Una miga más.
El hombre de la mañana se llama Brandon Robinson Thompson (-11). El inglés se ha salido del mapa. Ha aprovechado mejor que nadie el regate que le ha hecho la madre naturaleza al torneo. Los señores del tiempo del DP World Tour anunciaron, porque así lo veían en los mapas, mucho viento durante toda la jornada, pero Eolo se ha despertado algo perezoso en el Royal Golf Club de Baréin. Ha estado prácticamente tres horas sin soplar una gota, casi en calma chicha, y un par de chaparrones justo antes de empezar el día, nada serio, pero lo justo para humedecer y ablandar el campo, han hecho el resto. Obviamente, con la predicción en la mano, el DP World Tour ha preparado el campo con precauciones. Ha adelantado algunos tees y ralentizado los greenes. Esto ha hecho que las condiciones de juego en esas primeras tres horas hayan sido muy buenas. Después, claro, hay que aprovecharlas tan bien como ha hecho Robinson Thompson, que no es fácil.
El británico por momentos llegó a vislumbrar el 59. Es más, jugó el último hoyo del día con esa posibilidad, pero finalmente, cómo es el golf, terminó con bogey y bajó de -12 a -11. En cualquier caso, es el hombre a seguir. En segunda posición hay otro inglés, Callum Tarren (-8), veterano golfista que apenas ha jugado en el DP World Tour, ha hecho toda su carrera en Estados Unidos y el año pasado disputó el PGA Tour. No consiguió mantener los derechos de juegos entre los 125 primeros. En la tercera posición con seis bajo par están Richie Ramsay, Martin Couvra y Tapio Pulkkanen.
En cuanto a los españoles, además de la gran puesta en escena de Rafa, Manu Elvira (-3) y Jorge Campillo (-2) han conseguido ganar al campo y ocupar buenas posiciones, mientras que Alfredo García Heredia (+1) se ha dejado trabajo para mañana para pasar el corte. Se espera que la tarde sea más complicada. El viento sí está soplando ya como se esperaba y no se descarta que Cabrera Bello termine en el top 10.



