
La Armada ha sido hoy en Doha ese delantero de clase, rápido, fino regate, que se faja, busca espacios, se desmarca y se pone de gol. No una, ni dos, ni tres, ni cuatro, sino muchas veces. Pero no es el día. La portería se hace pequeña. Ocho disparos al poste en la segunda jornada del Qatar Masters…
La igualdad es máxima. El torneo, reducido a tres rondas por la suspensión ayer de la jornada, está en un pañuelo. Quedan 18 hoyos y tenemos a 25 jugadores separados por cinco golpes. Domingo de locos en el desierto. Habrá que salir con la bayoneta calada. Sin concesiones.
El líder, la referencia, el caballo a seguir es Paul Lawrie (-8). A un golpe está Nicolas Colsaerts y a dos se encuentran Peter Hanson y Ricardo González. Lawrie ya sabe lo que significa ganar aquí. Lo hizo en 1999, en este mismo escenario, apenas cinco meses antes de pasar a la historia por arrebatarle el British Open a un ofuscado Jean Van de Velde.
La Armada ha tenido una sólida actuación. Sobresaliente. Que entre los 25 primeros clasificados haya siete españoles es una burrada. Ningún país ha colocado en este tramo a tantos jugadores. Ni de lejos. Ha faltado la guinda, la matrícula de honor. Y es que al final se han quedado todos un poco lejos.
El mejor español es Sergio García (-4). El de Borriol está a cuatro golpes de la cabeza después de otra vuelta con muy pocas fisuras. Ha hecho 68 golpes, pegando buenos tiros y pateando por momentos de forma brillante. Ahí está de nuevo. Sin hacer mucho ruido, colocado, en séptima posición.
El grueso de la Armada se ha juntado en el resultado de -3. Es puesto 17º, una muestra de la igualdad que existe. A los Carlos del Moral, Gonzalo Fernández Castaño, Rafa Cabrera Bello y Pablo Larrazábal, se han unido por la tarde José María Olazábal, que ha hecho 70 golpes, dejándose muchas opciones de birdie en los últimos hoyos del recorrido y Alejandro Cañizares, que ha firmado una tarjeta de 69 sin bogeys. Seis, seis toros seis, que mañana saldrán a embestir tratando de llevarse por delante todo lo que se ponga.
También hay que contar con Miguel Ángel Jiménez (-2). El malagueño nunca tira la toalla. Ya nos tiene acostumbrados a ese carácter suyo que cuando menos te lo esperas aparece, subiendo como la espuma. Vuelta de 69 golpes para dejarse una puerta abierta, quizás no a la victoria, ya que necesitaría una ronda casi épica, pero sí a dar un susto a más de uno y seguir cosechando con vistas a la Ryder Cup.
Finalmente, diez españoles han pasado el corte en Qatar. Empezaban 13 y uno, José Manuel Lara, se retiró por la lesión en la espalda que arrastra. Lo dicho, de momento, sobresaliente.
El corte quedó fijado en +1. Las condiciones de viento se mantuvieron por la tarde. Sopló, pero nunca con mucha intensidad. Mañana domingo jugarán 76 jugadores. La gran sorpresa en negativo de la tarde ha sido K.J. Choi. El coreano, que comenzó acechando el liderato, se marcha a casa tras una vuelta de 78 impactos.
La gran pregunta antes de abandonar el Doha Golf Club es sobre el tiempo. ¿Qué previsión se espera para mañana? En principio, un día muy similar al de hoy. Es decir, soplará el viento, pero no será un vendaval. Tampoco se espera mucha diferencia entre la mañana y la tarde, por lo que los resultados no deben diferir demasiado. Este es el parte, veremos qué película nos encontramos mañana.
A ver si los palos de hoy se convierten mañana en goles por toda la escuadra. Así sea.


