– Nicolai Hojgaard (-12) ha enviado hoy un mensaje claro y nítido, después de firmar un 65 en la segunda jornada del DP World Tour Championship y convertirse en líder en solitario, con tres golpes de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores: “quien quiera ganarme va a tener que jugar muy bien y hacer muchos birdies”, viene a decir el joven danés, cuyos datos en este campo no dejan lugar a las dudas de que va muy en serio. Fue cuarto aquí la primera vez que jugó esta Final y ganó en su segunda comparecencia; ha disputado hasta la fecha diez rondas de competición en el Earth course, contando con las dos que ya se han completado esta semana, y todas han sido por debajo del par, con una media de 67,4 golpes.
– No es el único mensaje que ha llegado claro y nítido. Por ejemplo, el 70 de Marco Penge (PAR) este viernes nos dice a las claras que el inglés no va a poder luchar por el primer o segundo puesto el domingo, requisito indispensable para que pudiera ganar la Race to Dubai. Está demasiado lejos.
– Rory McIlroy (-9), por su parte, nos cuenta casi siempre el mismo cuento. Sufrirá mayores o menores apuros, pero normalmente, y mucho más en esta plaza, saca adelante las vueltas con un oficio y un talento impagables. Parece que no hace nada del otro mundo, pero al final te entrega un registro de 69 golpes y se mantiene ahí arriba, rumbo hacia su séptimo triunfo en el ranking del circuito, que se dice pronto.
– No obstante, Tyrrell Hatton (-7) no tira la toalla. Raro sería que él lo hiciera. Recordemos: el inglés necesita ganar y que Rory termine más allá del octavo puesto para hacerse con la Race to Dubai. Ahora mismo el norirlandés tiene franco el camino, pero el 67 de hoy de Hatton no invita precisamente a la relajación, antes bien, es un claro mensaje de advertencia.
– Justin Rose (-9) regresaba a la competición tras la Ryder. Ha pasado mucho tiempo y siempre existe la incertidumbre de cómo será el regreso. De momento, el juego de Justin nos dice que su reencuentro con la competición está siendo más que notable, aunque el inglés reconocía al finalizar la ronda (vuelta de 67) que en los greenes se ha visto algo oxidado (no será por el putt de quince metros que enchufaba para salvar el par en el hoyo 14…).
– Rasmus Neergaard Petersen (-9) también está levantando la manita para decir algo en el último torneo de su primera temporada completa en el DP World Tour. Es cierto que el joven danés no ha conseguido ganar todavía, pero a lo tonto, a lo tonto, ha llegado esta semana a Dubai en el puesto 19º del ranking y todavía va a luchar este fin de semana con todas las de la ley por la tarjeta del PGA Tour después de firmar hoy un 67 y situarse en segunda posición. Y eso que terminaba con bogey en el 18.
– Precisamente, la lucha por esas diez cartas del circuito estadounidense, va a dotar de una enorme emoción al desenlace de este torneo. En este apartado hay que destacar el nombre de Ángel Ayora (-7), que está metido en la pelea después de 36 hoyos. Seguramente él necesite algo así como un tercer puesto, pero es que ahora mismo está a dos golpes de la segunda posición tras cerrar una ronda impoluta, sin bogeys, de 67 golpes.
– Tommy Fleetwood (-8) ha protagonizado hoy una vuelta de lo más extraña, sin un solo birdie, pero con un eagle, un bogey y 16 pares. Su mensaje bien podría ser éste: “lo de hoy ha sido un accidente y nadie dude que estaré en la pelea en los últimos nueve hoyos del domingo”. Si lo dijera Tommy, habría que creerle. Cualquiera le tose al flamante Número 4 del mundo. Como él no va a decirlo, todo prudencia y moderación, ya lo hacemos nosotros.



