
Adrián Otaegui cumplió 19 años el pasado mes de noviembre y se ha regalado la tarjeta del circuito europeo, que no se compra con dinero, precisamente. Uno se la gana a pulso en las durísimas seis jornadas de la Final de la Escuela…
La trayectoria de este joven jugador es inmaculada hasta el día de hoy. Y su objetivo vital asusta (en el mejor de los sentidos) por su majestuosa simplicidad: sólo aspira a ser un gran jugador de golf, dedicado plenamente a su profesión. ¿Cuándo? Cuando toque. ¿Cómo? En esto ha tomado buena nota de José María Olazábal, uno de sus mentores: machacándose más que nadie, trabajando como una mula su indudable talento.
Su padre, Javier, tampoco es de los que regalan piropos y aúpan al niño a un pedestal antes de tiempo. Este entrenador mental, de hecho, tiene mucho que ver en el caminar sereno y concentrado de su hijo por el campo de golf. Trabajo y educación.
A su edad y en sus circunstancias (se hizo profesional el pasado mes de julio) llegaba a la Final de Gerona sin urgencia ninguna. Pero el joven jugador aspiraba en realidad a lo máximo. ¿Por qué no?
"Creo que esto ha sido el fruto de todo el trabajo que hemos hecho antes. En La Manga, en la semifinal, hicimos un gran trabajo y jugué muy bien. Y en la Final me han salido las cosas desde los primeros días. A lo mejor yo no tenía tanta presión por mis circunstancias, pero todos íbamos a lo mismo, a conseguir la tarjeta. Yo fui para eso y sabía que era posible hacerlo. Por otro lado tenía muy claro que el hecho de sacarme la tarjeta o no sacármela no iba a cambiar nada en mi vida, porque esto es muy largo. No significa nada tener ya la tarjeta del circuito europeo si no sigo trabajando", explica a Tengolf.
Y no va de farol. Este chico es realmente así. Hace bien poco un veterano del golf español, Txomin Hospital, le dijo algo que él ha llevado como lema durante la Final: "tenía muy claro algo que me dijo Txomin, y es que la gloria y el fracaso no existen".
Ahora ya está preparando un calendario para 2012 en el que tampoco, a su modo de ver, hace falta jugarlo todo, precisamente porque las largas y duras jornadas de trabajo no pueden desaparecer. Pero de entrada ya está apuntado a los dos primeros torneos de la temporada en Sudáfrica.
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