
Pablo Martín jugará el Johnnie Walker Championship de Gleneagles, en Escocia, salvo un inesperado giro en los acontecimientos…
La evolución de sus problemas en la espalda, que esta mañana incluso ponían en seria duda su participación en el torneo, ha sido muy positiva. El malagueño ha recibido tratamiento y ha sido mano de santo.
El artífice del 'milagro' se llama Markus, fisioterapeuta que trabaja junto al entrenador físico sueco Pierre Johanson. Ambos forman parte del equipo de trabajo del golfista español. Una sesión en sus manos ha sido suficiente para experimentar una mejoría más que notable. El problema, según cuenta el propio Martín en su twitter, estaba en una vértebra que durante los ejercicios en el gimnasio se había desolocado. El trabajo realizado por el fisio ha permitido que todo vuelva a su cauce. El jugador ha recuperado la movilidad y el dolor ha desaparecido. Tanto es así que incluso ha podido jugar hoy nueve hoyos en los que ha podido pegar incluso el driver.
Pablo, que no jugará mañana el Pro-Am por precaución, da por hecho que el jueves será de la partida. El andaluz tiene además muchas ganas de volver a la competición. Esta semana tiene una novedad importante. Llevará su bolsa de palos Ion García Avis, profesional de golf navarro de 24 años.


