Hace dos años y cuatro días un joven español que entonces acababa de cumplir 25 años remataba una faena histórica en París, ganando el Open de Francia después de haberse metido en el torneo a través de las previas, que también ganó…
¿Se acuerdan? Fue Pablo Larrazábal, que aquella semana anduvo intratable: el domingo ninguno de sus ilustres perseguidores (Monty, Westwood…) pudo darle caza y terminó ganando por cuatro golpes de diferencia
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Mañana comienza una nueva edición de esta prestigiosa cita en el Le Golf National de París (más concretamente, situado en Guyancourt, a poco más de 30 kilómetros al sudoeste de la capital). Precisamente, el deporte español ha escrito en tierras francesas innumerables páginas doradas de su historia. A bote pronto, y quedándonos con las últimas: el dominio de Nadal en Roland Garros, el dominio de Contador en el Tour (que, por cierto, comienza también esta misma semana…), las victorias de Real Madrid y Barcelona en las dos últimas finales de la Champions celebradas en tierras galas, concretamente en el estadio Saint Dennis parisino, el reciente triunfo del club azulgrana en la última Final Four de baloncesto, también en París…
Nos tienen hasta en la sopa, para qué vamos a engañarnos. Tampoco el Open de Francia ha escapado a este magnífico influjo: el golf español se ha anotado ocho triunfos en esta cita desde que el circuito europeo se constituyera como tal, encarnados en cinco jugadores diferentes (Seve, Pepín Rivero, Miguel Ángel Martín, Olazábal y Larrazábal).
Pero el golf es, quizá, el deporte más imprevisible de todos. Cuántas veces lo hemos escrito y razonado en esta página… (la victoria de Horsey hace unos días es el último ejemplo, pero ¿qué nos dicen del increíble rendimiento del francés Havret en el reciente US Open de Peeble Beach?). Así que no vamos a hacernos tampoco demasiadas ilusiones esta semana en el Le Golf National.
Y eso aunque sea un hecho palpable el gran momento de nuestra Armada, que mañana estará representada por doce jugadores: José María Olazábal, Jiménez, Alejandro Cañizares, Lara, Larrazábal, Quirós, Garrido, Gonzalo Fernández Castaño, Cabrera Bello, Pablo Martín, Miguel Ángel Martín y Mikel Galdós, que se metió en las previa.
El retorno de Olazábal es suficiente motivo de celebración antes incluso de echar a rodar el torneo. Puestos a pedir, y si no quedara más remedio que elegir, cambiaríamos un hipotético triunfo español en el Le Golf National por ver a Chema metido en el British a través precisamente de este Alstom Open de Francia, que concede una plaza al primero de los cinco clasificados que no esté metido ya en dicho ‘major’. ¿Es mucho pedir? Rotundamente sí, porque Olazábal tiene suficiente con poder volver a entrenarse a cierto ritmo y reaparecer en competición oficial. Esa sí sería una gran hazaña, y ya van unas cuantas del deporte español en tierras galas…
Por si fuera poco, el nivel del torneo es de altos vuelos. Basta con mirar por encima el ‘field’: Westwood, Poulter, Ángel Cabrera, Adam Scott, Donald, Kaymer, McIlroy, Fisher, Ogilvy… Y un extensísimo etcétera.
El recorrido del Le Golf National, es el que la Federación Francesa propone como escenario de la Ryder Cup 2018, en directa competencia con Madrid. A nosotros, para qué ocultarlo, nos parece un auténtico campazo. El European Tour avisa en su página web de que este año los greenes están más firmes que en ediciones anteriores. Mucho ojo entonces a ese final de infarto en el 18, un par 4 larguito con green en isla…


