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El campeón del Dubai Desert Classic está negociando la ampliación a dos semanas del inicio de la temporada en la liga saudí

Reed sorprende y desvela que ahora mismo no tiene contrato con LIV Golf

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Patrick Reed, durante la última ronda del Dubai Desert Classic.
Patrick Reed, durante la última ronda del Dubai Desert Classic.(Photo by Andrew Redington/Getty Images)

LIV Golf anunció hace once días la renovación del contrato de Dustin Johnson, así como el fichaje de Thomas Detry para completar el equipo de los Aces. Los otros dos miembros del cuarteto, según rezaba en el comunicado de la liga saudí, son Thomas Pieters y Patrick Reed. Pues bien, Reed ha desvelado este domingo, justo después de ganar el Hero Dubai Desert Classic que, hasta donde él sabe, aún no se puede garantizar que juegue en LIV Golf este año.

El campeón del Masters en 2018 ha explicado que está negociando con la liga saudí continuar un año más, aunque todavía no se ha cerrado el acuerdo. ¿Eres entonces agente libre en estos momentos?, se le ha preguntado. «Sí, lo soy», ha respondido con rotundidad. Realmente, ha sido una sorpresa, sobre todo porque apenas quedan dos semanas para empezar la temporada de LIV Golf en Riad.

Hay que decir que Reed no ha dicho en ningún momento que no vaya a seguir en LIV Golf, aunque tampoco ha hecho ningún drama al respecto si llegara a producirse. «Estamos terminando de cerrar el contrato. Todavía no está completo. Igual estamos hablando ahora mismo de esto y resulta que la renovación está firmada. Esas cosas las lleva mi equipo y nunca me hablan de ello cuando estoy en un torneo. Hace cuatro días que no sé nada de las negociaciones. Hablaremos esta noche y mañana lunes y veremos qué pasa. De momento, mi plan es jugar allí en Riad y me sorprendería que no fuera así», señala.

Realmente, Patrick ha hecho un esfuerzo por demostrar que no le importa en exceso si no se cierra el nuevo contrato con LIV Golf. «El buen golf se encarga de todo, ¿no? Siempre ha sido así desde el primer día. Si juegas bien en el instituto, eso te da becas universitarias. Si juegas muy bien en la universidad, eso te da patrocinadores y la opción de intentar jugar en el circuito. Luego juegas bien en la escuela de clasificación y en el tour y consigues tarjeta en el PGA TOUR, y así sucesivamente. Sí, si al final no jugara en LIV este año, obviamente estaría por aquí jugando más en el DP World Tour e intentando asegurar una de esas plazas del Top 10 para volver al PGA TOUR el próximo año».

Obviamente, Reed es consciente de que esta victoria le da todavía más peso en esa negociación. El golfista ha bromeado al respecto. «Es una victoria increíble. Ese trofeo pesa bastante más de lo que pensaba» (sonríe). No ha precisado eso sí dónde podrían estar las desavenencias para no haber firmado ya la renovación. Ws una cuestión de contratos. Hay mucho lenguaje, muchas cláusulas… y, a estas alturas, no sé exactamente dónde está todo. Podría estar ya cerrado y completo, pero no he hablado con mi equipo estos últimos días. Además, por la diferencia horaria con mi casa, ha sido un momento raro. Mi equipo es muy bueno dejándome centrarme en el golf durante la semana, especialmente cuando empieza el torneo. Hablaré con ellos esta noche o mañana por la mañana para ver dónde está todo».

Más allá de su negociación con LIV, Reed ha destacado la importancia de esta victoria que le asegura prácticamente su presencia en los cuatro Grandes. En el Masters ya estaba seguro como antiguo campeón, en el PGA también es un fijo por el top 100 mundial, así como en el US Open. Quedaría por amarrar el Open, aunque lo tiene bien encaminado. Con su victoria en Dubai se va a meter en principio en el top 30 mundial, a expensas de lo que pase en el American Express.

«Ojalá esto sea un trampolín para tener un año realmente sólido. El año pasado fue un año “cerca” de todo, pero me costó conseguir la victoria. Ahora, al hacerlo en enero, ojalá pueda arrastrarlo durante todo el año y hacer ruido. He hecho algunos cambios de swing en la pretemporada y es agradable ver que funcionan», ha comentado.

Respecto al desenlace del torneo, Reed ha admitido que Puig le ha apretado las tuercas con los birdies en los hoyos 8 y 9. «Aunque yo quería decirme: “Sigo con mi plan, lo mismo que los tres primeros días”, notaba que estaba intentando proteger esa ventaja de cuatro golpes, en vez de salir a jugar. Por eso en los nueve primeros hoyos la estaba dejando a 15 metros en casi cada green. Las dos oportunidades decentes que tuve no las aproveché y, por eso, fue una primera vuelta muy plana. Con sus birdies al 8 y al 9, cuando se puso a dos, supe: “Vale, tu ventaja prácticamente se ha ido. Tienes que salir a jugar”. Pegué dos golpes de calidad en el 10, tuve el pequeño tropiezo del 11, pero tampoco me costó porque él hizo lo mismo. En el 13, el par 5, jugué exactamente como quería para hacer birdie; y ahí, en ese punto, él me hizo un regalo con su error. A partir de ahí pude disfrutar el final de la vuelta. Pero sí, aprendimos mucho hoy. Hoy fue más mental. Incluso con una gran ventaja, tienes que seguir con hambre y tratar de ampliarla, no de protegerla. Creo que es algo natural: la mayoría de seres humanos, si empiezan el día con una ventaja cómoda, tienden a protegerla al principio en lugar de jugar el golf normal. Por eso el asunto se puso mucho más interesante a partir del 10 de lo que a mí me habría gustado», ha matizado.

Por último, ha vuelto a hacer un alegato contundente sobre la importante de ser un golfista que juega por todo el mundo. «Creo que la única manera de hacer crecer el golf y de mostrarlo es que los mejores jugadores del mundo viajen y jueguen. Seamos sinceros: como estadounidense, es fácil quedarse en casa y jugar el PGA TOUR; no tienes que viajar mucho. Pero para hacer crecer el juego a nivel mundial, tienes que viajar por el mundo. Yo me lo he tomado muy en serio. He hablado con mucha gente desde pequeño sobre ser un “jugador del mundo”, no solo uno que se queda en casa. Siento que, como jugador, como campeón de un major y como jugador de Ryder Cup, casi es nuestro deber viajar y jugar por todo el mundo para mostrar el juego. Solo puede ayudar. Y la manera más fácil es que las superestrellas jueguen en todas partes. No solo en Estados Unidos: en todas partes. Yo voy a ser fiel a eso: voy a viajar y jugar, y por eso me encanta venir a jugar a este tour».

Así las cosas, lo único seguro con Patrick Reed es que la próxima semana juega en Baréin. «Eso seguro. A las 8.30 de la mañana cojo el avión. A ver si el domingo podemos estar otra vez en una situación similar a la de hoy».