
Cuando las vueltas de 67 golpes, en un par 72 como el del Emirates Golf Club de Dubai, pueden salirse del top-ten, ya incluso durante el turno matutino de juego, es que algo está pasando…
Ha pasado que no sopla ni un suspiro. Y que las banderas no destacan por su mala baba. Y que los greenes están muy ricos. Duritos, pero ricos. Cada vez que el meteorólogo revisa sus previsiones, éstas mejoran. El lunes se esperaba una semana movida. Pero estamos a jueves y no se mueve una palmera. Mañana dicen que sí, que sobre todo por la tarde va a picarse Eolo. Queda mucho para mañana…
Sterne voló (-10). Gallacher, que peleó el año pasado por el triunfo hasta el final, hizo -9. Fletwood (-7) y Jamieson (-7) han entregado sendas tarjetas de 65 golpes. Y hasta Mark o’Meara (-5) reverdecía viejos laureles. De los gallitos, Matteo Manassero arranca con un gran -6 y Lee Westwood ha hecho -5.
Así las cosas, las tarjetas de 69 golpes de Jorge Campillo y Nacho Garrido, tres menos en el día, no merecen honores y pleitesía, pero no hay que morir tampoco de ambición. Es un arranque más que correcto. Garrido marchaba veloz por sus primeros nueve (del 10 al 18), y luego ha empezado a pegarle peor a la bola. Y Campillo ha jugado muy sólido durante toda la vuelta, salvando un par de accidentes y demasiada irregularidad en los greenes. José Manuel Lara terminó con -2.
Por la tarde sí se esperaba algo más de viento, pero hasta la fecha ha habido que esperarlo sentado…
No se puede decir que las condiciones sean mejores para la Armada. Tradicionalmente, un poco de movimiento que separe el grano de la paja, suele beneficiar a los nuestros. Pero hay que estar a todas.


