Inicio Grandes Circuitos DP World Tour ¿Por qué ahora sí todos quieren jugar el Scandinavian Mixed?
Por primera vez en su historia no entran en Suecia todos los golfistas que mantuvieron tarjeta el año pasado

¿Por qué ahora sí todos quieren jugar el Scandinavian Mixed?

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Dale Whitnell - Volvo Car Scandinavian Mixed 2023
Dale Whitnell besa el trofeo de campeón del Volvo Car Scandinavian Mixed 2023. (© Golffile | Pedro Salado)

En 2019 se celebró la última edición del torneo de Suecia del DP World Tour antes de convertirse en mixto. Se llamó ese año Scandinavian Invitation y era algo así como el último de la fila del calendario europeo, la semana que todos marcaban en rojo para tomarse un descanso y recargar pilas. Hablando mal y pronto, no lo jugaba nadie y entraban todas las categorías. Casi había que llamar para poder completar el torneo. Sin ir más lejos, en 2019, con victoria de Erik Van Rooyen, no se quedó nadie fuera. Jugaron hasta golfistas del Challenge Tour que acabaron el año anterior entre el puesto 31 y el 45 del ranking y de los que mantuvieron tarjeta el año anterior en el DP World Tour sólo se presentaron 36, ni siquiera un tercio.

Pues bien, cuatro ediciones más tarde (en 2020 no se jugó por la pandemia), no cabe un alfiler en el Volvo Car Scandinavian Mixed. Ha pasado de apestado en el calendario al gran chollo de la temporada. Hablando mal y pronto, nadie se lo quiere perder. Los datos son inequívocos. Ni siquiera todos los jugadores que mantuvieron la tarjeta el año pasado en la Race to Dubai han conseguido meterse en el torneo. Jeong Weon Ko y Ross Fisher se han quedado fuera y Ángel Hidalgo, que acabó el 108 del ranking en 2023, entró el pasado domingo. Lo nunca visto en estos pagos.

Lógicamente, la comparación no se puede establecer únicamente con 2019, ya que por aquel entonces no era mixto, no jugaban las chicas del Ladies European Tour, razón por la cual entraban más golfistas del DP World Tour, concretamente el doble. Sin embargo, la evolución ha sido impresionante incluso siendo ya torneo mixto. En 2021, primera edición compartida con el Ladies European Tour, entraron hasta 23 categorías. Sólo se quedó fuera un reserva, curiosamente Tom Kim, que venía del Asian Tour. En 2022 entraron 16 categorías, hasta los que quedaron en el puesto 162º de la Race to Dubai. Y en 2023, año pasado, fíjense en la evolución, entraron 14 categorías. Del ranking del Challenge Tour accedieron dos jugadores. En 2024 los del Challenge Tour ni han olido la posibilidad de entrar en este torneo.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué se ha convertido en un chollo? ¿Por qué, de repente, todos lo quieren jugar? Pues muy simple, porque reparte 3.000 puntos de la Race to Dubai, los mismos que el European Open la semana pasada, y las chicas no cuentan en la distribución de puntos. El mejor ejemplo es el de 2022. El torneo lo ganó Linn Grant y Henrik Stenson y Marc Warren terminaron en la segunda y tercera plaza. Pues bien, sueco y escocés, como si Grant no existiera, se repartieron los puntos de acabar primero y segundo.

Otro ejemplo: si un jugador del DP World Tour acaba esta semana en el puesto 20º y tiene a siete golfistas del Ladies European Tour por delante, se lleva los puntos de haber quedado en la decimotercera posición. En definitiva, ha pasado a ser considerado por los jugadores un chollo. Además de por este goloso reparto de puntos porque indiscutiblemente la competencia para pasar el corte y acabar arriba es menor que otra semana donde sólo juegan chicos. Pese a jugar un campo más corto, la diferencia es notable. El año pasado de los casi 80 golfistas que pasaron el corte, apenas un cuarto fueron mujeres. Esta es la principal razón por la que entrar en Suecia se ha convertido en algo casi tan difícil como jugar Escocia o Wentworth. Y en el torneo, tan contentos, ya que tienen una mejor participación que antaño.

Por cierto, no ocurre lo mismo con la bolsa de premios. En el reparto de los dos millones de dólares sí que entran ellas y ellos a partes iguales. Es decir, Linn Grant se llevó el premio en metálico de acabar primera y Stenson y Warren se repartieron el botín reservado para el segundo y el tercero.

La parte más curiosa de esta historia es que entre las chicas no ocurre lo mismo. El Ladies European Tour no hace lo mismo que el DP World. Para el LET sí que cuentan los chicos en el reparto de puntos. Es decir, si una jugadora acaba en el puesto 24º se lleva los puntos que corresponden a esa posición, aunque por delante haya veinte jugadores. Es una desigualdad evidente y algunos la califican como injusta. Desde el LET entienden que como no son muchas las jugadoras que pasan el corte, sería crear un desequilibrio. Una golfista que finaliza en el puesto 60º del torneo podría llevarse los puntos de una decimosexta, por ejemplo. Mucho desequilibrio.

Resultados en directo del Volvo Car Scandinavian Mixed