
Dos de las últimas victorias de Sergio García han llegado con un caddie amateur a los mandos de su bolsa.
En el Wyndham Championship de 2012 lo acompañó un jugador del club local de Greensboro, mientras que en Tailandia, en diciembre del año pasado, fue su novia Katharina.
Entre medias, triunfo en el Johor Open de Malasia con Greg Hearmon, profesional sudafricano que ha ganado, sin ir más lejos, el Masters de Augusta junto a Charl Schwartzel.
Los números cantan y, aunque no sea algo matemático, está claro que Sergio funciona bien cuando tiene que llevar el control absoluto de todo lo que rodea a una vuelta, ya saben, distancia, palos, viento, caídas, banderas… Entonces, la pregunta asalta rápido: ¿por qué no apuesta el de Borriol a jugar siempre con un caddie amateur?
García disfruta cuando todas las decisiones pasan por sus manos, pero entiende que no es posible. Defiende la figura del caddie y reconoce que no es fácil llevar a cabo con eficiencia todas las tareas que dependen de él en medio de un torneo. El profesional de golf necesita ayuda. Esa es la conclusión. Así las cosas, caddie amateur, sí, pero sólo de vez en cuando.
Sergio comentó entre risas hace unos días en Abu Dhabi que no seguía con su novia en la bolsa porque «ella me ha despedido». La versión seria la explica el de Castellón de una manera cristalina en el siguiente vídeo…


