
El inglés se burla de sí mismo en Twitter tras su dropaje ilegal en China
Desde luego no le falta sentido del humor a Ian Poulter. Casi se queda sin pasar el corte (se quedó a uno) en el Volvo China Open por un error infantil en el hoyo 13 que le costó dos golpes de penalidad por dropar de forma incorrecta.
El inglés mandó la bola desde el tee a la maleza y decidió dropar, coincidiendo la nueva posición con un camino de asfalto. Podía haberse aliviado sin penalidad, pero ayudándose únicamente de la longitud de un palo para buscar otra ubicación, no de dos, como hizo. Por tanto, Poulter fue castigado con la suma de dos golpes por no realizar la acción según marcan las reglas.
El inglés se marchó con un doloroso tres sobre par en ese par 5, que añadido al doble bogey en el hoyo anterior lo retrasaron al pasar de -6 a -1 en un visto y no visto. Finalmente, el corte quedó determinado en el par y el uno abajo le valió para seguir en el torneo.
Lo más curioso es cómo se lo tomó Poulter una vez que terminó de jugar. Al tiempo, buena cara. Con mucha gracia se dedicó a contestar tuits y a escribir algunos realmente cachondos burlándose de sí mismo. Genio y figura.
“Soy tan ¥#%$¥+€ estúpido… La regla más simple que hay en golf y me equivoco. Dos golpes de penalidad”, comienza la serie. “No pensé que fuera tan difícil dropar una pelota de golf pero hoy he demostrado que puedo ser un auténtico…. Reglas básicas”, prosigue para más adelante proponer un reto a sus seguidores: “Voy a montar un concurso. EL dibujo animado más gracioso sobre mí haciendo el drop ilegal ganará una foto de la Ryder firmada y material de mi marca de diseño”. Dicho y hecho. Sus seguidores le hicieron caso, incluso uno de sus colegas… “¿Puedo participar en esta gracia?”, le suelta Westwood. “Por supuesto que sí, canijo”, le responde Ian a Lee.
Por último, el inglés se lamenta por las horas de sueño que perderá por la metedura de pata: “La tontería de ser un bobo el viernes significa que tienes que poner la alarma antes el sábado por la mañana”, dice con sarcasmo al tener que madrugar más por acabar peor la vuelta por el dropaje ilegal.


