
Mark Foster (-12) es el nuevo y solitario líder del Open de España tras la disputa de la tercera jornada. Este inglés de 34 años sería lo que en ciclismo se conoce como ‘esforzado de la ruta’: mucho oficio y pertinaz obstinación por vivir de su profesión sin agobios. Sin más. No acostumbra a moverse entre los mejores (aunque en ocasiones lo haga, por supuesto) y sus registros no son deslumbrantes, con un triunfo en el circuito en su palmarés (Dunhill Championship 2003 en Sudáfrica) y un puesto 52º en el Orden de Mérito como mejor registro en su carrera. Podemos asegurarles, en todo caso, que muchos firmarían su ‘status’…
Este es un Open de España serio y vibrante. Muy serio, en el mejor sentido de la expresión. El final de un sábado soleado y brillante nos ha situado en puertas de un domingo de cinco estrellas, que va a repartir estopa y emociones a diestro y siniestro.
Serio por la calidad de los jugadores que van a repartirse mañana el pastel. Serio por la ‘envergadura’ de este Real de Sevilla, que hoy se ha sacado otro as de la manga para defenderse con unos greenes más duros. Y el que quiera aguantarla en su sitio, que la pegue con calidad sublime o que la mande a las nubes…
Y mañana, más de lo mismo. Incluso podrían encontrarse los jugadores greenes un poquito más duros… Hoy, por si sirve de pista, apenas veintiséis han ganado al campo y sólo ocho de ellos han bajado de 70 golpes. Los sesentas están caros y mañana pueden ser oro en bruto entre quienes mandan en la clasificación.
Foster ha sido uno de esos ‘sesenteros’. Ha jugado con fuego, porque hoy ha perdido siete calles, pero no ha llegado a meterse casi nunca en demasiados problemas (se quedaba en el primer corte de rough), y ha firmado una espléndida tarjeta de 69 golpes.
El inglés sale mañana en el último partido con dos compañeros más que interesantes… Uno es Álvaro Quirós (-9), y el otro es Carlos del Moral (-9), dos españoles que se han metido ahí arriba y que van a aportar ese ‘plus’ de protagonismo local que acelera las pulsaciones de un torneo. Mucho más si uno de ellos es uno de los favoritos a priori y el mejor clasificado en el ranking mundial de la lista de participantes.
Quirós finalizaba con bogey en el 18 después de irse al agua de salida, pero hoy ha dominado la situación y los tiempos en plan campeón. Una salida desaforada en busca de birdies, sólido en las recuperaciones cuando ha tocado, sutil con el putter en las manos… Él siente que todavía no está exprimiendo al ciento por ciento su juego, pero la realidad es que ha jugado de notable, como mínimo. “He estado certero, aunque no he jugado todo lo bien que quisiera. Hoy he pateado cómodo gracias a que han puesto los greenes más rapiditos… Pero bueno, los profesionales siempre somos unos llorones y cuando fallamos siempre queremos echarle la culpa a alguien, y si no tenemos a nadie, pues se la echamos al campo. Pero este recorrido está de diez”, explicaba. Ha hecho 67 golpes, la segunda mejor tarjeta del día, tras el 66 de Donaldson.
Por supuesto, espera que los greenes sean mañana lo más parecido a la piel de un tambor. “A mi me va bien así y parece que a muchos no tanto…”.
Carlos del Moral también terminaba con accidente: bogeys al 17 y al 18. Aún así, y a pesar de ese nubarrón postrero, se negaba a obviar una jornada, la suya, de gran golf. Esa es la dirección y estrategia que anda trabajando: menos quejas , más lucha y, sobre todo, buena cara al mal tiempo. Parece que le va bien. El año pasado salía en este mismo campo en quinta posición el domingo; esta vez lo hará como segundo… Paso a paso, golpe a golpe, como le gusta recordarse al valenciano continuamente.
“He jugado de tee a green como pocas veces y mañana quiero hacer lo mismo. Lo mismo que dije ayer y creo que lo he cumplido. Me propongo sonreir todo el día, porque mi trabajo va por ahí, poner buena cara. Cada año vas haciéndote un poco mayor y a mi la dura experiencia del año pasado en el circuito europeo me ha venido muy bien. Aprendes una barbaridad”.
Entre los aspirantes hay que destacar también a Jacquelin (-9), a Francesco Molinari (-7), otro top-50 mundial que está en la pomada, o a Shane Lowry (-7): fascina lo bien y bonito que juega este joven y rellenito irlandés, su naturalidad estilo Cabrera o Daly…
Nos gustaría incluir también en la terna de aspirantes a Alejandro Cañizares (-6) y a Sebi García Grout (-6), aunque quizá están demasiado lejos de Foster. Ya veremos, porque si alguno de ellos consigue reventar el campo desde luego estará en disposición de victoria, y sobre todo el mallorquín ha demostrado aquí que puede hacerlo en un día inspirado. García Grout comenzaba tranquilo y fiable, pero una laguna de cinco bogeys entre los hoyos 6 y 12 arruinaba parte de sus opciones. Después tuvo los arrestos de volver a la lucha (igual que Edfors, el líder de salida, que entraba y salía), pero lo cierto es que en la recta final todas las bolas se le quedaban colgando o lamían los bordes del hoyo…Tiene ante si todavía una bonita opción de meterse, por ejemplo, en el próximo torneo en Italia haciendo un top-ten. Y quién sabe si de algo más…
Cañizares estaba contento con su vuelta, a pesar de haber acabado con un doble bogey en el 17 (único tiro fallado seriamente en toda la vuelta, según nos dijo), que se comía de un solo bocado un magnífico eagle en el 16.


