Domingo de altos vuelos en el Danish Golf Championship. La jornada del movimiento nos ha confirmado que esta semana tampoco habrá victoria española en el DP World Tour. Eso no quita para que tengamos por delante una jornada final apasionante. Hay una gran duelo a la vista entre Rasmus Hojgaard (-13) y Marcos Penge (-12), pero detrás se ocultan mil y una batallas que van más allá de quién logre la victoria.
Por supuesto, la Ryder Cup está de fondo. Por ejemplo, con un triunfo Rasmus superaría en la clasificación a Sepp Straka, ausente esta semana en el BMW Championship por un problema familiar, y Tyrrell Hatton, que no suma en LIV Golf. Es decir, tendría muchas opciones de acabar el domingo dentro de los seis que se clasifican automáticamente, aunque habría que esperar a ver lo que hacen Shane Lowry, Ludvig Aberg, Viktor Hovland y Matt Fitzpatrick en Estados Unidos.
Penge está en una situación similar. Matemáticamente ya no tiene opciones de clasificarse de manera directa para la Ryder Cup, pero el inglés sabe que con dos buenas actuaciones en Dinamarca y la próxima semana en el British Masters podría ganarse esa última plaza que parece estar en el aire en el equipo europeo. Por lo pronto, ganando se metería en top 15. Todo lo que sea estar entre los doce primeros después del British Masters ayudaría en su elección.
La realidad es que tanto uno como otro han demostrado este sábado en el duro y exigente Fureso que tienen temple, hambre y determinación. Cada uno con su estilo han ofrecido un espectáculo fantástico. Rasmus Hojgaard ha apostado por un plan más conservador, utilizando más hierro desde el tee, evitando los problemas y buscando los birdies únicamente cuando la opción era muy clara. Podría decirse que ha jugado con la cabeza fría de un veterano, a pesar de que sólo tiene 24 años. Después, cuando se ha metido en líos, como en el 18, fallando la salida a la izquierda, ha sabido salir indemne jugando por la otra calle y salvando un par de muchos quilates.
Penge, por su parte, ha apostado por su poderío desde el tee. Ha sacado el driver cada vez que ha podido. Como en el hoyo 10. 379 yardas en el hoyo más difícil del año (y casi de la historia) del DP World Tour. (Hoy sólo se ha hecho un birdie allí. Honores para el veterano sueco Bjorn Akesson. La ha metido desde el collarín). Penge ha sido más agresivo que Rasmus y también ha obtenido premio. Salía a dos golpes y ahora está a uno. Un paso más cerca. Cierto es que ha coquetado algo con la suerte. Ha tenido buenos botes y ha pegado golpes estratosféricos, como el segundo del hoyo 17. Desde una posición donde casi estaba garantizado el bogey se ha sacado una opción de birdie mágica. Por cierto, otra batalla que está en juego es la de dejar la tarjeta del PGA Tour casi resuelta para Penge…
En principio, la pelea por la victoria es cosa de dos, salvo sorpresa monumental. Pero hay otras muchas batallas en juego este domingo. Ben Schmidt (-9), por ejemplo. El joven inglés de 23 años podría convertirse en el segundo jugador procedente de la escuela que deja asegurada la tarjeta para el próximo año. El primero fue Jacob Skov Olesen. No es un objetivo menor. Es más, a Schmidt, al que la Ryder le pilla muy lejos, le va la vida en esta película. Un tercero en solitario se la garantizaría. Se juega muchísimo mañana, ya que no va a tener muchas opciones de jugar en los Back Nine por su categoría, salvo que mañana termine muy arriba.
Por supuesto, está la batalla de Alfredo García Heredia (-5). Hoy ha hecho 71 golpes. De nuevo, aprovechando los nueve primeros y sufriendo en los nueve segundos, como casi todos en Dinamarca esta semana. El asturiano ya no va a ganar, ni siquiera va a quedar segundo, pero tiene la tercera posición a cuatro golpes. Está lejos, pero no es imposible. Precisamente un tercero en solitario sería el resultado que ahora mismo lo metería provisionalmente entre los 113 primeros de la Race to Dubai que mantendrán la tarjeta cuando acabe la temporada. Mucho en juego también, aunque Alfredo sí va a poder jugar todos los torneos del Back Nine… o casi todos.
Lo mismo se puede decir de Rafa Cabrera Bello (-2) y Sebas García Rodríguez (-2). El canario no necesita tanto porque ha hecho una buena parte de los deberes, pero todavía debe rematar la faena para mantener la tarjeta. Mientras, Sebas necesita un domingo parecido al sábado que ha hecho Schmidt (64 golpes, récord del campo) para sacarle de verdad jugo a la semana y acercarse a la línea de corte de la tarjeta. Además, Sebas tampoco tendrá oportunidades en los últimos torneos del año, más allá del Open de España.
Por último, la batalla de Eugenio Chacarra (-3) es acabar lo más arriba posible para seguir peleando por la tarjeta del PGA Tour. Ha perdido algo de fuelle en las últimas semanas, pero el objetivo sigue a tiro y todavía quedan muchos puntos en juego. Él sí va a jugar todo el Back Nine con la categoría de ganador del DP World Tour.



