Richard Mansell (-16) puede gritar al fin a los cuatro vientos que es ganador del DP World Tour. De hecho, eso es exactamente lo que ha hecho tras embocar su putt de birdie en el hoyo 18 para certificar su victoria en el Porsche Singapore Classic. La primera.
Ha sido un grito de rabia, de liberación. Se ha impuesto con un golpe de ventaja sobre Keita Nakajima (-15). Mientras, Manu Elvira (-11) ha sido el mejor español en el noveno puesto, su primer top 10 del año y el segundo de su carrera en el DP World Tour.
Mansell ha derribado al fin la puerta. Curiosamente, estuvo a punto de ganar en su segundo torneo en el circuito europeo, allá por 2020, al poco tiempo de reiniciarse el golf en plena pandemia. Acabó segundo en el Euram Bank Open. Quién sabe si entonces pensó que el primer triunfo no tardaría en caer. Sin embargo, han tenido que pasar casi cinco más y 101 torneos. Es más, allá por 2020 se veía su victoria más cercana que ahora, pues su inicio de 2025 no había sido tampoco para tirar cohetes: cinco cortes en ocho torneos y un undécimo en el Open de Sudáfrica como mejor resultado. Su último top 10 fue en el Czech Masters del pasado mes de agosto. Justo décimo. A sus 29 años sólo contaba con una victoria en el EuroPro Tour de la tercera división.
Mansell ha cimentado su victoria en un asequible Laguna National Golf Resort de Singapur con un chispazo mágico de una hora. Ha encadenado cinco birdies consecutivos entre los hoyos 4 y 8 y se ha puesto al mando de las operaciones. Ha sido el primero en desatar las hostilidades en una clasificación muy apretada. A partir de ahí, se trataba de aguantar y rematar la faena, un asunto que no le ha sido fácil precisamente en los últimos años.
La suerte para Mansell es que ninguno de los que estaba arriba ha tenido su día más inspirado. Saddier ha tardado un mundo en arrancar, McKibbin se ha gripado a mitad de camino, Erickson se ha parado en seco a partir del 10, Zanotti se ha salido de la ecuación con dos bogeys en el 7 y en el 9 y Matthew Jordan ha pagado muy caro su ya proverbial irregularidad. Ha sido el japonés Keita Nakajima (-15) quien ha emergido como gran rival del inglés con una fabulosa vuelta de 65 golpes viniendo desde atrás. Más allá del resultado, es el que mejor ha jugado hoy en Singapur, en unas condiciones muy asequibles tras la lluvia caída la noche anterior y algunas decisiones algo extrañas en cuanto a la preparación del campo, especialmente adelantar el tee del 16 unos 50 metros y la posición de bandera del 17 en el centro de green.
Mansell ha tenido la oportunidad de resolver su primera victoria en el DP World Tour sin tanto agobio. Ha dejado escapar una clarísima opción de birdie en el 15, de poco más de un metro, y también se le ha escapado una buena oportunidad en el 17. Daba la sensación de que volvían viejos fantasmas a revolotear a su alrededor, pero la realidad es que ha jugado un hoyo 18, par 5, de libro. Con el resultado de Nakajima ya en la casa club, ha cazado la calle de salida, ha pegado un buen segundo golpe a green, muy lejos eso sí de la bandera, y ha tirado dos putts. Seguramente le habría gustado dejarse un putt de par algo más próximo y no esos delicados casi dos metros… Da igual. Todo queda atrás cuando uno al fin puede proferir ese grito liberador.
En cuanto a los españoles, no ha sido un domingo para enmarcar. Manu Elvira (-11) ha sido el mejor de los nuestros con un valioso top 10, pero ni él ni su hermano Nacho (-9) han conseguido comenzar la vuelta como hacía falta para meterse de verdad en la pelea. Al menos, Manu sí ha encontrado su gran momento medida la ronda. Ha enlazado una secuencia extraordinaria de birdie, birdie, eagle entre los hoyos 10 y 13 y, de pronto, viniendo casi de ninguna parte, se ha dado una opción.
Realmente se ha colocado a dos golpes con cinco hoyos por delante, pero no ha conseguido darle continuidad. Justo ahí se ha parado la producción. Es más, ha terminado con un bogey en el 17 y un par en el 18 que le han impedido incluso acabar más arriba. Es un buen resultado, pero el sabor final que queda es agridulce.
El mejor de los nuestros en la ronda final ha sido Alex del Rey (-10). Otra buena actuación en Singapur. El madrileño se ha quedado a las puertas del top 10, pero el final ha sido también un poco plano. Ha llegado a ponerse seis bajo después de diez hoyos. Parecía que podía ser el que reventara el torneo viniendo desde atrás. Sin embargo, a partir del hoyo 2 se ha parado también. Un bogey y un birdie para acabar, aunque su vuelta es notable, la cuarta mejor del día.



