– El malagueño Rocco Repetto se había marchado ayer al hotel con un resultado de PAR en diez hoyos en el momento de la suspensión definitiva por tormenta eléctrica de la primera ronda del BMW Australian PGA Championship, que en realidad era también la primera ronda de competición de su carrera en el DP World Tour. Hoy, tras la reanudación del juego, firmaba un bogey en el hoyo 2 (había salido a jugar por el 10) y marchaba con un parcial de +1 a falta de seis hoyos…
– En fin, no era nada del otro mundo, pero tampoco ninguna tragedia o situación dramática. Se trataba de terminar lo mejor posible y ponerse en disposición de pasar el primer corte de su carrera en el circuito europeo, sobre todo con esos dos pares 5 que le aguardaban en el final de su ronda, hoyos 7 y 9. Entonces, justo en ese momento, el joven español desataba un huracán imparable que hará que esta ronda de golf, tan señalada, quede para siempre grabada en su memoria con el paso de los años (e incluso de las décadas) por más razones que un simple estreno en la primera división.
– Terminaba su vuelta por el hoyo 9 del Royal Queensland Golf Club y firmaba la siguiente serie final para auparse hasta la segunda posición: birdie en el hoyo 4, birdie en el 5, eagle en el 6, eagle en el 7, birdie en el 8 y birdie en el 9. No hay ningún error tipográfico: ocho menos por sus últimos seis hoyos, para remontar cien puestos en la clasificación en apenas una hora y media y quedarse a un solo golpe del líder, otro español, Sebastián García (-8), que a su vez había completado los tres hoyos que le quedaban de la primera ronda con un parcial de una menos.
– Lo que son las cosas. En el primer hoyo que jugaba tras la reanudación, el hoyo 2 del recorrido australiano, su bola pegaba en la de un compañero de partido después de disparar el segundo tiro con un wedge en las manos, quedando en una posición complicada y terminando el asunto en bogey. Sin embargo, después de hacer excelentes birdies en los hoyos 4 y 5, además iba a embocar desde 64 metros en el hoyo 6 para eagle. Acto seguido, después de jugar el par 5 del 7 de manual desde el tee hasta el green, enchufaba un putt de unos cinco metros para encadenar un nuevo eagle. Todavía haría un birdie más en el 8, un par 3 que suele jugarse como uno de los más complicados del campo, y hasta se dejaría una traca final para el 9, par 5: tras jugar de tercer golpe un aprochito a green algo pobre, iba a embocar un purazo final desde unos veinte metros para cerrar la serie extraterrestre.
“Mi primera ronda en Australia; mi primera ronda en el DP World Tour… Así que estoy muy, muy feliz. Creo que voy a recordarlo por mucho tiempo”, decía Rocco a los medios locales después de firmar la tarjeta y, en realidad, poco antes de salir a jugar la segunda ronda. Como para no recordarlo. Antes o después, cuando toque, tendrá que contarle esta batallita a sus nietos.
– Nota final: Michael Wright, de 51 años, asistía incrédulo junto al italiano Stefano Mazzoli al formidable disparate del debutante. Habría que preguntarle al veterano australiano si había visto algo así alguna vez en su larga carrera…



