Inicio Grandes Circuitos DP World Tour La rutina Faxon, una estrategia clara en los playoffs y el 25%
Rory McIlroy nunca en su carrera ha pateado tan bien como este año

La rutina Faxon, una estrategia clara en los playoffs y el 25%

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Rory McIlroy celebra uno de los putts claves que embocó este domingo para ganar el Open de Irlanda. (© Golffile | David Lloyd
Rory McIlroy. (© Golffile | David Lloyd

Rory McIlroy ganó su primer torneo de golf en 2009. Fue el Omega Dubai Desert Classic del DP World Tour. Desde entonces no ha dejado de ganar. Con el Irish Open de este domingo, suma ya 45 victorias profesionales. Apenas tres años de sequía (2013, 2017 y 2020) en esta impresionante secuencia de 16 años. McIlroy siempre ha ganado, y ha ganado mucho, pero no siempre ha pateado bien. En realidad, la conclusión a la que podríamos llegar es que Rory ha levantado una pila de trofeos a pesar del putt.

Sin embargo, este año ha cambiado algo. Es, de lejos, su mejor temporada en la estadística de putt. De muy lejos. Ha terminado en la octava posición en el PGA Tour en Strokes Gained Putting, mientras que en el DP World Tour marcha segundo (en 2024 fue 27º y en 2023 acabó 22º. Hasta ahí llegan las estadísticas en Europa). Hasta ahora, su mejor puesto en el circuito americano en este apartado había sido un 16º en el año 2022. Y eso ya fue una excepción. En los 14 años que le contabilizan en el PGA Tour desde 2010, McIlroy ha terminado cinco veces más allá del puesto 100º y doce veces por debajo del puesto 41º. Sus mejores actuaciones con el putt hasta esta temporada habían sido el citado 16º puesto y un 24º en 2019. Su putt, en definitiva, siempre ha sido regularmente pobre, aunque puntualmente, como es lógico, haya podido ser muy brillante.

Así las cosas, estamos ante la mejor versión de McIlroy con el putt de toda su carrera. Quizá por ello tiene a tiro el récord de victorias conseguidas en un solo año. Ahora mismo lleva cuatro y su mejor registro es de cinco en 2012. Le quedan todavía algunas oportunidades como Wentworth, Abu Dhabi, la Final de Dubai y veremos si el Alfred Dunhill Links Championship, una cita a la que siempre acude, aunque aún no se ha confirmado oficialmente.

¿Por qué se ha producido esa relevante mejoría de McIlroy con el putt? El norirlandés lo explica en dos aspectos fundamentales. Una por el trabajo que viene haciendo de manera continuada con Brad Faxon desde hace seis años. La otra tiene que ver con el instrumento puro y duro. «Trabajar con Fax me ha ayudado mucho. He aprendido algunas cosas en este tiempo. Lo mantenemos muy, muy simple. Realmente sólo hay un par de ideas. A veces viene a The Bear’s Club, o donde sea, para una clase de putt y ni siquiera tiramos un putt. Tomamos un café, hablamos de mentalidad, hablamos de rutina y ya listo. Uno de los mejores putts que sentí que embocaba este domingo fue el segundo putt en el segundo hoyo del playoff, uno corto, peligroso, de izquierda a derecha de cuatro pies. Fue un golpe muy sólido, especialmente para tirando antes que Lagergren. También ayuda el estilo de putter por el que he apostado, el Spider, tipo mallet, definitivamente me ayuda en ciertos aspectos de mi golpeo. Me permite ser un poco más consistente», señala.

McIlroy no tuvo ningún reparo en desvelar en qué consiste exactamente esa rutina de putt que ejecuta este año y con la que se siente tan cómodo. «Me centro en mi proceso. Para mí es mantener el brazo derecho suave, mantener el putter equilibrado en el impacto y elegir un punto a un par de pies delante de mí para alinearme con él. Creo que si estás bajo presión y tu rutina está afinada, todo mejora un poco y se hace un poco más fácil».

Del mismo modo, McIlroy, que ha ganado muchos más desempates de los que ha perdido en los últimos años, concretamente cinco seguidos en el PGA Tour y éste último en Irlanda, (había perdido los dos primeros en el PGA Tour y sus cinco primeros en el DP World Tour), explica que ha aprendido a afrontarlos. Y para ello se ha servido del tenis. «Siento que los playoffs en golf se parecen un poco a los tie-breaks. Se trata de quién parpadea primero. Es cuestión de ser un poco paciente. En ese hoyo 18, los dos jugamos bastante seguro las dos primeras veces. Luego, en la tercera Joakim probablemente fue un poco más agresivo con su segundo golpe, la cerró ligeramente y la mandó al agua. He visto mucho tenis esta semana por el US Open y, si puedes mantener tu saque, va de eso. Lo mismo en el Masters, lo mismo en THE PLAYERS. En los playoffs me siento mucho más cómodo. Creo que tengo una buena estrategia para afrontarlos, probablemente esa sea la clave», apunta.

Por último, más allá de esas cuatro victorias y del gran objetivo de ganar la Ryder Cup en Bethpage, McIlroy sacó a relucir tras su victoria en el K Club una estadística de la que se siente especialmente orgulloso. «Cuanto más te pones en esas situaciones de poder ganar un torneo, más cómodo te sientes. Cuanta más experiencia tienes, más averiguas qué va a ser suficiente para rematar. He jugado más de 400 torneos profesionales y me gusta pensar que he estado en la pomada en al menos un 25% de ellos, si no más. He tenido la oportunidad de intentar ganar grandes torneos de golf y siento que tengo la experiencia para saber qué hacer, cuándo apretar y cuándo ser conservador. Es encontrar ese equilibrio». Como para no estar orgulloso. Una de cada cuatro semanas, Rory está con opciones de ganar el torneo. Y es probable que se quede corto. De sus 436 torneos valederos para el ranking mundial, ha terminado en el top 10 en 218 ocasiones. Justo la mitad. Bestial.