Poco antes de las seis de la madrugada en España, la bola de Rory McIlroy rueda serpenteante y caprichosa rumbo a una zona de matorral a la derecha de la calle del hoyo 14 del Royal Melbourne. Parece un conejo esquivando depredadores. Puede pasar cualquier cosa. Tensión. Es la segunda jornada del Crown Open de Australia y el campeón del career grand slam no tiene garantizado el fin de semana. En ese momento, se encuentra al PAR total, justo el registro que marca el corte. Esa pelota no ayuda.
Se acaba deteniendo bajo la copa de un gran arbusto. Ha tenido suerte. Si rueda un metro más acaba injugable. Ahí, al menos, se puede meter, muy agachado, en una postura incómoda y nada natural, pero tiene la oportunidad de hace un cuarto de swing y saca la bola a la calle. Todos los amateurs se han visto más de una y cien veces en esa situación. Se hace cualquier cosa para no renunciar a un golpe. Además, McIlroy no está para hacer concesiones. Se encuentra al límite.
Rory falla en el primer intento. Pega un golpe al aire. No es un error garrafal, ya que se encuentra en una situación malísima, pero sí puede ser costosísimo. Termina haciendo bogey y se coloca con +1 a falta de cuatro hoyos. Fuera del corte. En Australia. Y tras hacer bogey en un par 5. Aquel que debía ser un hoyo salvador, se convierte prácticamente en su tumba. En la temporada que has cerrado el Grand Slam, con cuatro victorias individuales a tus espaldas, el Masters y la Ryder Cup a domicilio, la tentación de decir hasta aquí hemos llegado, arranca el avión que me vuelvo a casa, es gigantesca. Para Rory no.
Hole 14: Misses the ball and makes bogey on a par five 😡
Hole 15: Nearly drives the green and becomes only the eighth player to birdie the 15th 🔥
McIlroy now sits within the cut line 💪#AusOpenGolf pic.twitter.com/nX2bZMMjr8
— DP World Tour (@DPWorldTour) December 5, 2025
Su reacción ha sido justo la contraria. Ha apretado si cabe más los dientes y le ha dado un alegrón a los entusiastas aficionados australianos con una secuencia de vértigo. Ha pegado un drive impresionante en el hoyo 15 para dejarla al borde de green y sacar un birdie fácil con chip y putt. Acto seguido ha estado muy cerca de hacer birdie en el 16. Su putt se quedaba a tres dedos del hoyos. En el 17, par 5, ha vuelto a hacer birdie. De nuevo fallaba la calle por la derecha, pero ha ejecutado un segundo golpe sublime, salvando un árbol con un slice controlado magistral. Dos putts. Y por último, a modo de colofón, ha jugado un 18 de libro. Gran salida, segundo tiro espectacular y putt de unos dos metros para birdie. Tres menos en los últimos cuatro hoyos. De estar fuera del corte a darse una oportunidad de todo el fin de semana. Está con -2, a siete golpes de los dos líderes: el portugués Daniel Rodrigues y el danés Rasmus Neergaard Petersen. La vergüenza torera (y la clase) de Rory. No falla un corte en un torneo regular del DP World Tour desde el Scottish Open en 2021.
Rory McIlroy’s final three holes 😍#AusOpenGolf pic.twitter.com/JQk8eBUcLf
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Los nombres de la tarde en Australia, más allá de McIlroy, son Min Woo Lee (-8), que se ha metido arriba del todo con una tarjeta de 65 golpes, impulsado por un fabuloso eagle desde la calle en el 10. También Cameron Smith (-7), igualmente con 65 golpes. Primer corte del año del australiano. Nunca es tarde si la dicha es buena. No sólo estará el fin de semana, sino que peleará por el triunfo. Del mismo modo, están arriba Adam Scott (-7) o Caleb Surratt (-6).
Como ya les hemos contado en Ten Golf, Rafa Cabrera Bello (-6) y Josele Ballester (-5) son los mejores españoles a falta de 36 hoyos. Están impecablemente colocados para el asalto final. Además, junto a Rocco Repetto (-1), han pasado el corte Sebas García (-1) y Quim Vidal (-1). El primero ha llegado a estar tres menos en el día, pero un doloroso final de bogey, par y doble bogey le ha hecho perder mucho terreno. Ha llegado a ir cinco bajo en el día, una nueva muestra de lo que es capaz de hacer. Vidal pasa su primer corte como profesional en el DP World Tour y el segundo en tres torneos disputados en este circuito.
La cruz de la semana ha sido para Adri Arnaus (+5) y David Puig (+2), cuyo intento de remontada se quedaba a media por al mañana. La condiciones de juego este viernes han sido mucho mejores en Melbourne, aunque la previsión apunta a un fin de semana ventoso.



